elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Llevó 11 días una pieza de oro alojada en el ojo

Insólito. La cirujana plástica que le atendió dijo que era algo “rarísimo”. El primer médico que lo vio le suturó la herida, sin saber que en el párpado tenía un objeto de un centímetro


Publicada 2 de marzo 2005 , El Diario de Hoy

Examen. Gracias a una radiografía se localizó la pieza de metal, que se desplazó unos cuantos milímetros del orificio de entrada por la fuerza del golpe. Fotos cortesía Dr.Jezabel de Abullarade

Ivette Amaya
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com


Granos de frijol en el oído, semillas alojadas en la tráquea, la literatura médica describe multitud de casos singulares, pero ninguno tan sorprendente como éste. Sin embargo, el accidente que le ocurrió a José M. y su historia posterior se lleva la palma, por no decir... el broche de oro.

El joven limpiaba precisamente un objeto de este tipo cuando, por accidente, una parte le golpeó el ojo y permaneció alojado en el párpado izquierdo durante 11 días. Por fortuna, y a pesar de la extrañeza de los doctores, no le produjo daño alguno a la vista.

“Nunca me esperé encontrar oro, sobre todo por el orificio que era bien pequeño y ya había cicatrizado”
Jezabel de Abullarade
Cirujana Plástico del ISSS

El 20 de enero pasado, una cadena del dorado metal golpeó con fuerza el ojo del muchacho al soltarse de una máquina pulidora de accesorios y le provocó una herida en su párpado.
“Perdí la visión como cinco segundos después del golpe y me empezó a salir sangre”, recuerda el chico.

El fuerte dolor hizo que José fuese a la Unidad Médica Zacamil del Seguro Social. Ahí le contó lo sucedido al galeno de la emergencia, quien sin pensarlo mucho se dedicó a suturar el corte y recetarle gotas oftalmológicas y analgésicos.

Dimensión. Similar a una lámina dorada, el broche tiene una medida de más de un centímetro de altura.

Fuerte dolor

Al cumplir el período de permiso, el hombre regresó a su trabajo en una casa de préstamo.

Con el correr de los días, el malestar en su ojo no cesaba, sobre todo en la parte donde palpaba un objeto que él no adivinaba a identificar.

“No me podía lavar la cara porque me dolía. Me tocaba arriba del ojo y sentía algo que me molestaba, pero creía que era un hueso o algo así”, comenta José.

La intriga del hombre aumentó cuando su ojo comenzó a cerrarse por el propio peso del metal.

Después de 11 días del percance, José decidió consultar de emergencia en el Hospital General del ISSS.

La radiografía descubre el origen de la molestia: un trozo metálico, de más de un centímetro de largo, alojado en su ojo izquierdo.

Operación. Los doctores abrieron el párpado de par en par para extraer el objeto alojado en el músculo.

De inmediato, el joven fue preparado para una operación quirúrgica con el fin de extraer el objeto extraño.

Jezabel de Abullarade, cirujana plástica del ISSS, se encargó de abrir de nuevo el párpado de José para encontrar la pieza de oro.

“Nunca me esperé encontrar ese pedazo de oro incrustado en el párpado, sobre todo porque el orificio donde entró era bien pequeño y ya había cicatrizado”, explicó.

La especialista comentó que el caso de José es rarísimo, por dos razones: la dimensión de la pieza y la ausencia de una infección en la zona afectada. Como el objeto quedó alojado entre el músculo y el globo ocular, la visión en ese ojo no resultó dañada.

“Jamás había visto un caso similar, incluso dije que al sacar el objeto lo quería como un trofeo personal, pero al ver que era oro decidí mejor no tomarlo”, indicó la profesional.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


elsalvador.com WWW