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En vilo. La imputada aún no ha decidido si declarará..
Foto EDH
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Óscar Iraheta
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
En el séptimo día de juicio por la muerte del niño
Maycol Ticas, la Fiscalía garantizó la veracidad de las
pruebas que presentó y la coherencia de los testigos de cargo,
para pedir la condena de la acusada, Leidin Franco.
En la sala de jurados del centro judicial de San Vicente, el fiscal Roberto
Mauricio Iraheta afirmó que en todo momento se protegieron las
evidencias, tales como la bolsa con la que fue amarrado el infante de
cuatro años cuando fue asesinado en junio de 2004.
El funcionario sostuvo que jamás hubo manipulación de las
pruebas, como ha alegado la defensa.
Iraheta admitió que los investigadores no tomaron huellas en la
escena del crimen, en la Carretera Panamericana, en la jurisdicción
de Apastepeque, para no contaminar la evidencia, sino que
embalaron las bolsas de inmediato.
Según los peritos, el depósito tiene las huellas de la acusada,
pero la defensa ha refutado esto.
Hemos establecido el delito de homicidio y dejado en claro que la
participación de Leidin Franco como coautora del crimen es cierta,
afirmó.
Iraheta añadió que se ha determinado que el crimen ocurrió
en otro lugar y que el cadáver fue abandonado en el kilómetro
52 de la Carretera Panamericana.
El fiscal comparó la bitácora de llamadas del celular de
Franco con la declaración de la testigo clave, quien fue la persona
que sacó a Maycol de la escuela y supuestamente lo entregó
a la acusada.
La Fiscalía se sintió confiada en la coherencia entre los
testimonios que han rendido la testigo clave y las maestras del niño
en los días previos.
La defensa hablará hoy.

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