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Imagenes de Televisión muestran la escena,
donde quedaron tirados los cuerpos sin vida de los iraquíes.
Foto EDH / Reuters
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AP (Última Hora)
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
EUn
atacante suicida hizo estallar el lunes un automóvil cargado de
explosivos ante una multitud de reclutas de la policía y de la
guardia nacional que se habían congregado frente a una clínica
al sur de Bagdad, matando al menos a 110 personas e hiriendo a 133.
Fue el ataque más letal ocurrido en Irak desde la invasión.
La policía de la provincia de Babil y el director del hospital
general de Hila, Dia Mohamed, dijeron que hubo 110 muertos y 133 heridos.
Hila se halla a 95 kilómetros al sur de Bagdad.
Decenas de cadáveres pudieron ser vistos en el suelo luego de la
explosión. Cerca de una docena de ambulancias llegaron al lugar,
llevándose a los heridos a los hospitales locales.
Numerosas piernas, manos y restos humanos en general quedaron esparcidos
en la calle, cerca del sitio de la explosión.
La detonación dañó los negocios cercanos y los vehículos
estacionados en la zona, causando la huida de la gente, presa del pánico.
La policía de la provincia de Babil dijo en un comunicado que ``varias
personas'' habían sido detenidas en vinculación con el atentado.
No ofreció otros detalles.
En otro ataque, en Musayib, a 30 kilómetros al norte de Hila, otro
vehículo bomba estalló en un retén policial y dejó
al menos un policía muerto y varios heridos, dijo la policía.
El ataque en Hila fue el más letal desde que el presidente de Estados
Unidos George W. Bush declaró en mayo del 2003 que habían
cesado ``los principales combates'' en Irak.
El segundo ataque más mortífero ocurrió el 29 de
agosto del 2003, cuando un automóvil cargado de explosivos estalló
frente a una mezquita en Nayaf. En esa ocasión murieron 85 personas,
entre ellas el líder chiíta ayatola Mohamed Baquir al-Hakim.
La explosión del lunes frente a la clínica fue tan poderosa
que prácticamente hizo evaporar el vehículo usado por el
atacante suicida. Sólo podía observarse su motor, parcialmente
intacto.
Furiosas multitudes se congregaron a las puertas de la clínica
gritando ``Dios es grande'', y exigiendo conocer la suerte corrida por
sus familiares.
En Bagdad, el ejército de Estados Unidos dijo que investiga la
muerte de un soldado que fue baleado el domingo mientras atendía
un puesto de control de tráfico en la capital iraquí. Casi
1.500 soldados estadounidenses han muerto desde el inicio de la guerra,
en marzo del 2003.