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Evangelina del
Pilar de Sol*
El
Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
El sexo masculino tiene muy buenas razones para preocuparse por su bienestar
físico y mental, porque siendo el hombre quien general y usualmente
transcurre su vida tras un escritorio como ejecutivo, profesional, empleado
o activamente en el mundo empresarial, es imprescindible que trate de
mantenerse en excelente forma para gozar de una buena calidad de vida.
Es importante asimismo recordar que intolerancia, agresividad y violencia,
entre otros males, por lo usual caminan íntimamente ligados al
estrés, que es a la vez causado por el agitado ritmo de la vida
actual.
Esta verdad afecta a ambos géneros por igual, con el agravante
de que teniendo el hombre una fuerza física muy superior a la femenina,
la mujer queda reducida a un plano inferior, expuesta al maltrato físico,
en especial cuando el hombre, por su propio mecanismo de defensa que posee
el ser humano, transfiere sus frustraciones cotidianas, arremetiendo contra
quien tiene más cerca al regresar a casa la esposa e hijos,
lo que da origen a la violencia intrafamiliar que perjudica a toda nuestra
sociedad.
Por otro lado, debemos reconocer que el mantenerse físicamente
en forma es siempre uno de los primordiales atributos que por naturaleza
atraen al ojo femenino hacia el hombre. Es hasta después de esa
primera impresión causada, que se sumarán los otros tantos
atractivos: inteligencia, simpatía, educación y otros más
que puedan poseerse. Así, el hombre que busque la conquista de
la mujer amada para luego conservar siempre su amor y alcanzar la felicidad
debería mantener una vida sana, para evitar problemas hogareños
provenientes del estrés y mala salud.
Estando en el mes del amor, remonto la mirada de manera retrospectiva
a mi primer 14 de febrero con mi ahora esposo entonces pretendiente,
y puedo afirmar que los más sobresalientes atractivos que me impactaron
al inicio fueron su fortaleza física y verse en plena forma. Hemos
pasado ya muchas decenas de esos San Valentines juntos, y
aquellos atributos que me llamaron la atención un día, los
sigue manteniendo bastante bien a pesar del tiempo pasado, haciéndole
aparentar muchos menos años de los que tiene.
¿Cómo lo ha logrado?
Siendo agricultor de profesión, su trabajo siempre requirió
de mucho caminar, esto añadido a que en su deporte favorito, la
cacería, también es necesario efectuar largas caminatas,
en especial en campos accidentados o escarpados. Ha sido ese continuo
ejercitar durante toda su vida, que lo ha hecho poseedor de una enorme
resistencia con la que llega a cansar sin inmutarse a hombres
bastante menores que él, como amigos, yernos y aun nietos, habiéndose
granjeado siempre la admiración de todos éstos por su fortaleza
física.
Por lo tanto, la respuesta a estar en buena forma es el ejercicio.
Claro que él tuvo la suerte de no ser hombre de escritorio, pues
de manera indudable éste es un trabajo sedentario, que se vuelve
peligrosamente desgastante, y aunque se sabe que estudios médicos
comprueban que ejercitarse por espacio de una hora, por lo menos tres
veces por semana alarga la vida, muchos hombres cuya vida transcurre en
la oficina, no disponen de ese tiempo.
Por fortuna, la tecnología avanza y ésta agregada a la inventiva
humana, ha logrado recortar ese tiempo a la mitad, mediante un innovador
programa que mejora la calidad de vida y condición física
del hombre.
Recientemente llegó al país la ya mundialmente famosa franquicia
de un gimnasio exclusivo para hombres: Cuts, fitness for men,
que ha revolucionado el concepto de gimnasios, en especial en Estados
Unidos, en donde se originó.
Ofrece un programa aeróbico, anaeróbico y cardiovascular,
basado de manera primordial en el importante factor, médicamente
comprobado, que señala que al mantener el ritmo cardíaco
elevado en un 60 a 70% de lo normal, por 20 a 30 minutos dos o tres veces
por semana, mejorará todo el sistema cardiovascular.
Por otro lado, adelgazar no es ver bajar el indicador de la báscula,
sino que sobre todo quemar la grasa corporal que nos sobra y con este
novedoso sistema no sólo le hace quemarla, sino que utiliza la
misma grasa como fuente de energía. Asimismo quema el azúcar
convertida en glucosa, incrementando el músculo, elimina el estrés
y baja el colesterol y triglicéridos, mejorando de manera notable
la salud, que logrará esa condición física que a
todo el género masculino le conviene tener, no sólo por
su propio beneficio, sino que de todos los que le rodean, porque mente
sana en cuerpo sano.
Una de las buenas cosas del mencionado gimnasio es también que
los señores pasaditos de libras no tendrán vergüenza
que les vean, porque es un gimnasio exclusivo para el sexo fuerte.
Además las esposas se sentirán tranquilas de que el cónyuge
no se verá expuesto a ninguna peligrosa tentación, conservando
así la paz en el hogar, mientras su hombre vuelve diariamente a
casa rejuvenecido, tranquilo y feliz.
*Columnista de El Diario de Hoy.

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