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Felices. Jugadores del Chelsea festejan la victoria sobre el Liverpool
y la consecución de la primera copa de la temporada..Foto
EDH/ AP
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EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Un autogol de Steven Gerrard cuando el Liverpool comenzaba a saborear
el título y un tanto de Didier Drogba en la prórroga dilapidaron
el sueño de Rafael Benítez, técnico de los reds,
y dieron la Copa de la Liga, el primer título de la campaña
en Inglaterra, al Chelsea de José Mourinho.
Los azules, que el miércoles cayeron en el Nou Camp
ante el Barça (2-1) en la Champions, se rehicieron de sus últimos
tropiezos gracias a un golpe de fortuna con el remate en su propia meta
de Gerrard y a su mayor pegada en el tiempo adicional.
Y no se le pudieron poner las cosas mejor al Liverpool, porque a los 43
segundos el noruego John Arne Riise enganchó un buen zurdazo a
centro de Morientes y batió al meta Petr Cech.
El Chelsea asumió el golpe. Mourinho, que introdujo al checo Jiri
Jarosick en la medular como principal novedad, trató de que su
equipo mantuviera la calma y no se descompusiera, y el Liverpool trató
de administrar su ventaja.
El cuadro londinense empató cuando las cosas estaban más
complicadas y a falta tan solo de 11 minutos para el final en un remate
de Gerrard de cabeza sobre su propia portería.
Amo de la polémica
Mourinho se convirtió entonces en protagonista. Nada más
producirse el 1-1 el colegiado le expulsó porque el técnico
luso se dirigió a seguidores del Liverpool que tenía detrás
con un dedo en la boca en señal de que estuvieran callados y tranquilos.
No fue esto un contratiempo para el Chelsea, que encontró el golpe
de gracia en la segunda mitad de la prórroga cuando Drogba aprovechó
un centro de Glen Johnson para establecer el 2-1.
El golpe de gracia definitivo lo dio Kezman poco después al hacer
el 3-1, porque el Liverpool, aunque tampoco se rindió, tan solo
pudo acortar distancias con una diana del español Antonio Núñez,
quien había relevado al australiano Harry Kewell.
Con el 3-2, el equipo de Benítez buscó el milagro, pero
el Chelsea ya no le permitió más alegrías que algunas
aproximaciones al área de Cech y amarró el primer título
de la era de Mourinho para arrebatarle la gloria al español.

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