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Sé que tengo resistencia para superar
la prueba
Se llama Gabriela Abigaíl Sigüenza,
tiene 11 años y, posiblemente, hoy se convierta en la persona más
joven en participar en la conocida competición de El Paso del Hombre.
No estará sola. Su hermano, de 13, le acompañará
Publicada 27 de febrero 2005 , El Diario de Hoy
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Familia. A Héctor Armando, Gabriela Abigaíl y Diego
Armando Sigüenza no sólo los une el parentesco, también
su pasión por la natación. Foto
EDH
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Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La timidez e inocencia que refleja a sus escasos 11 años no es
un obstáculo para que Gabriela Abigaíl Sigüenza, residente
en Chalchuapa, Santa Ana, decida retar a los expertos guardavidas hoy
en la prueba conocida como El Paso del Hombre. Como ellos tiene por delante
15 kilómetros en mar abierto. Es, con seguridad, la niña
más pequeña que ha participado en la competición.
¿Qué te motiva a participar en la prueba del Paso del Hombre?
Mi hermanito, porque con él voy a nadar todos los días al
Trapiche (escuela de natación de la Cruz Roja en Chalchuapa) una
hora y media, desde que tenía ocho años. También
mi papá, que es guardavida de la Cruz Roja Salvadoreña.
| Perfil |
Gabriela
Abigaíl Sigüenza Olivares nació un 28 de marzo
de 1993 y habita en la Colonia Los Olivos
de Chalchuapa, en Santa Ana. Vive con sus padres y su hermano,
a quienes les profesa un intenso amor y respeto. Sueña con
llegar
a ser pediatra. Su pasión por la
natación comenzó a los ocho
años. Desde entonces practica
una hora y media diaria junto a
su hermano Diego Armando. |
¿Estás nerviosa?
Sí... mucho. Aunque sé que tengo resistencia para hacerlo,
pero como será la primera vez que participo tengo un poco de miedo,
pero estoy decidida a seguir haciéndolo también en otros
años, porque quiero convertirme en guardavidas así como
mi papá. Él es un gran ejemplo para mí a seguir y
un gran padre.
¿Cómo te has preparado físicamente?
Bueno. Desde que estaba chiquita he nadado con ellos. A veces vamos al
lago de Coatepeque y hacemos hasta 2,800 metros en una hora. El domingo
pasado fuimos y logramos nadar 5,000 metros en tan sólo dos horas.
De pasar la prueba, ¿te sentirás con la capacidad para
salvar una vida?
Sí, porque he aprendido todas las técnicas que se deben
realizar en el caso de que una persona se esté ahogando. Tengo
el carné de la Cruz Roja cuando me capacitaron. Si alguien necesita
ayuda, se le toma del cuello para hacer un arrastre de cinturón
y nadar de lado para llevarla a la orilla.
¿Qué te dicen tus amiguitas de tu participación en
la competición?
Ah, que continúe haciéndolo y que se sienten orgullosas
de mí. Cuando me miran ellas, me dicen que les gustaría
aprender a nadar igual que yo. Mis amigos varones también dicen
lo mismo y que me admiran por lo que hago siendo una niña.
¿Qué deseas estudiar cuando seas mayor de edad?
Medicina. Es lo que más me gusta y quisiera aprender a atender
a los niños. También mi hermano quiere ser médico.
Pero siempre hago un espacio para nadar, ya que estoy haciendo sexto grado
en la escuela Guadalupe Retana Herrera. Una de las materias que más
me agradan es Lenguaje.
¿Qué le dirías a los niños para incentivarlos
a que se formen en la natación?
Que practiquen bastante porque es bien bonito nadar y a los papás
a que les enseñen a sus hijos, como el mío.
¿Qué harás si pasas la prueba de resistencia?
Tendré la oportunidad de estar en las playas para las vacaciones
de Semana Santa, colaborando con los demás como guardavida.

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