 |
|
Una visión estratégica
Don Roberto Hill fue una persona que destacó en el mundo
de los negocios, a los que les imprimió un sello muy personal.
Foto EDH
|
Alicia Miranda
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Miguel Ángel Salaverría, ex embajador de El Salvador en
España, definió la trayectoria de Don Roberto Hill en una
frase: Un hombre brillante, de una mente privilegiada, que iba adelante
en su tiempo. Otros amigos y ex compañeros compartieron elogios
hacia esta persona visionaria.
Don Roberto Hill logró revolucionar la banca salvadoreña
con la introducción de una serie de innovaciones después
de fundar el Banco Cuscatlán en 1972.
Una de las primeras decisiones que tomó fue armarse de un equipo
de personas emprendedoras que se encargaron de acercar y abrir la banca
salvadoreña a sectores que tradicionalmente no tenían acceso
a la misma, entre ellos, la mujer.
En aquel entonces, como lo recuerdan sus ex compañeros, era un
joven que se atrevió a romper el estatus quo que mantenía
a la banca de ese entonces. Muchas veces no fue entendido; sin embargo,
logró establecer una pauta financiera que se mantiene hasta hoy.
El tiempo le dio la razón.
Logros
Entre otras cosas, Don Roberto Hill introdujo la banca corporativa. Es
decir, dejó atrás el escritorio y se lanzó a las
calles con un equipo de jóvenes ejecutivos que acercaron el banco
a los potenciales clientes. Entre ellos, su compañero Roberto Orellana
Milla, ex presidente del Banco Central de Reserva, y actual director Ejecutivo
del Banco Agrícola.
Mauricio Samayoa, presidente del Banco Cuscatlán, dijo que innovó
el mercado y sacudió la industria hasta sus cimientos.
Una de las innovaciones que más polémica causó fue
los primeros esquemas de bonificación. Es decir, prácticas
inéditas en el país de participación de utilidades
con los empleados.
Don Roberto diversificó las acciones cuando ofreció una
parte de sus acciones al personal y al público en general.
Su constante desenfado ante la innovación de la banca y el desarrollo
tecnológico lo llevaron a ser un icono de la transformación
y modernización de la banca salvadoreña.
Uno de los momentos más difíciles que tuvo fue cuando, en
1980, el gobierno de turno nacionalizó la banca, algo que golpeó
tremendamente a Don Roberto Hill.
Sin embargo, el temple que siempre lo caracterizó hizo posible
que se reincorporara en otros proyectos.
Con apenas ocho años de existencia y con un primer lugar
en el sistema bancario tuvo que dejar su creación. Creo que allí
dejó su corazón, recuerda Nelly Aguilar, compañera
de Don Roberto Hill y con 30 años de trabajar en el Cuscatlán.
Fue un promotor de empresas que todavía existen. Creo que
se ha perdido a un hombre que en su época también fue pionero
de Abansa, asegura Samuel Quirós, un amigo cercano.
| Así
lo recuerdan sus amigos |
Mauricio Samayoa
(Banco Cuscatlán)
con mística
A 33 años de haber fundado el Banco Cuscatlán,
en 1972, todavía se siente la presencia de Roberto Hill. Es
de él que emana nuestro espíritu de ser agresivos y
a la vez prudentes. Le guardo mucha admiración y respeto por
la mística que le dio a la institución |
Miguel A. Salaverría
(Ex embajador)
brillante
Fuimos socios durante casi 35 años, trabajando en muchos
proyectos de éxitos y otros que han desaparecido. Estuvimos
juntos en Publicidad Comercial, Financiera de la Pequeña Empresa.
Él era un hombre brillante, de mente privilegiada, iba adelante
en el tiempo |
Claudio de Rosa
(Presidente de Abansa)
experiencia
Lamentamos mucho la pérdida de Don Roberto Hill. Él
fue uno de los banqueros que ayudó a confirmar un sistema bancario
sólido hasta la nacionalización. Luego que se privatizó
la banca, también ayudó con su experiencia a consolidar
el sistema de bancos privados |
Samuel Quirós
(Empresario)
Un pionero
Siento que es una de las personas que más hizo por Abansa
de El Salvador. Fue promotor de muchas empresas importantes que todavía
existen en el país. Deberíamos de tener más personas
que piensen positivamente como él para sacar el país
adelante. Fue un pionero |
Él era una persona muy visionaria
lvaro Renderos destacó la visión de trabajo y el valor
de Don Roberto Hill en todas las facetas de la vida
 |
|
Ex compañero. Álvaro Renderos, en su casa. Foto
EDH
|
Una de las primeras personas que fue reclutada por Don Roberto fue Álvaro
Renderos, quien asegura que siempre lo admiró por su visión
de futuro. Hay un antes y un después de Don Roberto en la
banca salvadoreña, asegura Renderos.
¿Cómo describiría a Don Roberto Hill?
Como una persona con carácter, que tenía bien claro
lo que quería hacer. Muy visionario. Con sentido social, algo de
lo que en ese momento ni siquiera se hablaba.
Recuerdo que, una vez, una mujer le mandó una nota, con su puño
y letra, en donde le pedía trabajo. Don Roberto le dio trabajo.
Eso es un pequeño ejemplo de lo que era.
¿Cuáles fueron los aportes que hizo Don Roberto a la banca
salvadoreña?
Después de que fundara el Banco Cuscatlán, la banca salvadoreña
tuvo que innovarse. De lo contrario se iban a quedar en la calle porque
todos los clientes se iban a ir con el Banco Cuscatlán.
El resto tuvo que uniformarse en la calidad del servicio, en las políticas
de crédito, en el reclutamiento de personal y en los estímulos
al personal de sus utilidades. Yo trabajaba en otro banco y recuerdo que
todos queríamos estar trabajando en el Cuscatlán.
¿Recuerda alguno de los momentos más difíciles que
pasó Don Roberto Hill?
Cuando nacionalizaron la banca. Si la fundación del Banco Cuscatlán
fue para él su máxima aspiración, su éxito,
después vino el problema de la nacionalización. Eso fue
terrible para él y creo que se fue deteriorando, a pesar de que
era una persona tan fuerte, en todos los sentidos, físicamente.
¿Cómo lo tomó?
Pues estaba desecho porque su orgullo era el Banco Cuscatlán y
lo había perdido. Estoy seguro que si no hubiera tenido un carácter
tan fuerte como el que tenía creo que a los tres meses se hubiera
muerto. Nunca se fue del país, estuvo aquí en los momentos
difíciles. Incluso cuando muchos se fueron.
Los amigos y ex compañeros lo recuerdan como un hombre con
un carácter fuerte y decidido a trabajar por aquello en lo que
más creía.
Aseguran también que Don Roberto Hill tenía un
don especial para descubrir talentos.
Casi siempre los contrataba.

|