elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

El Salvador en perspectiva
Las remesas y crecimiento económico

El Fondo Monetario Internacional hace mal cuando critica al país por falta de crecimiento, sin tomar en cuenta el impacto de las remesas sobre el comercio y actividades internas

Publicada 27 de febrero 2005, El Diario de Hoy



Mario Rosenthal*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

CEl informe anual sobre El Salvador correspondiente a 2004 del Fondo Internacional Monetario (FMI) criticó al país por el poco crecimiento económico, que debería ser superior al crecimiento poblacional, porque, de lo contrario, corre el peligro de no poder sostener a sus habitantes. Según los estudios más recientes la economía en el país aumentó 1.5%, mientras la población creció 2.2%.

El FMI dice que la economía del país ha estado estancada, debido a la merma de los intercambios internacionales y los desastres naturales que se han sufrido.

El informe del Fondo también indica que la economía y los consumidores todavía no se han adaptado plenamente a la dolarización, y que se requieren esfuerzos adicionales para asegurar su sostenibilidad. También considera como desfavorable que el déficit consolidado del sector público ha llegado este año a ser 3.1% del PIB contra 2.9% del año pasado, y que la deuda es el 46% del mismo.

Un economista, al comentar esta situación, dijo que la costumbre de financiar las operaciones corrientes del Gobierno con préstamos ya se ha vuelto un hábito, agregando “que ya es un vicio gastar más de los ingresos cuando lo lógico sería limitar lo aprobado a los servicios imprescindibles”. El informe aconseja enfocar los esfuerzos a fortalecer la finanzas públicas.

“Lo que se está haciendo es cargar la obligación a los futuros gobiernos, que se verán en dificultades”, comentó el mismo economista que ya hemos citado.

Pero el problema no es el dinero. El Banco Mundial acaba de autorizar un crédito de $485 millones para los años 2006/2008, para proyectos de educación y para reforzar una política de desarrollo y crecimiento. Esto incluye $10 millones para las pequeñas y medianas empresas; $125 millones, para la reforma educativa y la administración de tierras; $35 millones se destinarán para mejorar la seguridad pública; $10 millones, para sostener la modernización del Estado, y $5 millones, para proyectos para proteger el medio ambiente.

Por impresionante que sea el proyectado financiamiento del Banco Mundial, se palidece cuando se compara con lo que el país recibe en remesas familiares de Estados Unidos. Según el BCR, sólo en el año 2004 se contabilizaron $2,547 millones, o sea cinco veces lo que ofrece prestar al país el Banco Mundial.

El total de remesas familiares entre los años 2000 y 2004 ascendió a $9,685 millones. Ese dinero es el combustible que alimenta la economía salvadoreña, y gran parte vuelve a su país de origen para pagar el costo de las importaciones.

No es de extrañarse que la economía no crece, dice el economista antes citado, porque esos millones, producto del trabajo de salvadoreños, van a sostener la economía de EE.UU. y de los otros países exportadores, que no pagan impuestos ni invierten.

El Fondo Monetario Internacional hace mal cuando critica al país por falta de crecimiento, sin tomar en cuenta el impacto de las remesas sobre el comercio y actividades internas, ya que el país las necesita para sostener su economía.


*Escritor y columnista de El Diario de Hoy.

elsalvador.com WWW