 |
|
Diversión. Los menores disfrutaron con las payasas. Fotos
EDH
|
Geraldine Varela
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Ayer no fue un día normal en la Sala Cuna Externa, debido a que
alumnas de segundo año del Colegio Eucarístico llevaron
comida, piñatas, dulces y alegría a los infantes que ahí
asisten.
Desde las siete de la mañana, las jóvenes estudiantes llegaron
al lugar, ubicado a un costado de la Alcaldía Municipal de San
Salvador, para servir los desayunos de los pequeños y acompañarles
mientras los disfrutaban.
Más tarde, los niños observaron y siguieron los pasos de
baile al ritmo de las canciones que cantaron. El ombligo, El sapito, entre
otras, fueron las melodías que danzaron.
Alexia Guzmán, una de las 28 estudiantes que participaron en la
actividad, aseguró que se prepararon por dos semanas para aprender
las coreografías y el programa que llevaron a los menores.
Después de clases, nos quedábamos ensayando todas
las tardes, comentó la joven, mientras mecía a un
bebé entre sus brazos.
Lo más valioso del evento fue que las estudiantes, de sus propios
ahorros, compraron los regalos que llevaron a los infantes.
Según Madre Luci Arévalo, maestra de psicología del
grupo, esto tiene como objetivo enseñarles a donar a otras personas
artículos materiales y tiempo.
Al final de la mañana, los infantes, agotados por los juegos, regresaron
a sus actividades cotidianas.

|