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En calma. Los enjuiciados permanecieron serenos al escuchar la
decisión judicial. Sólo uno fue absuelto de cargos.
Foto EDH/Omar Carbonero.
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Jaime García
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El Juzgado 4o. de Sentencia condenó ayer a purgar 35 años
de prisión a siete implicados en el secuestro y posterior homicidio
del alemán Klauss Hammer Hartleben, cometido el 24 de abril de
2003.
El tribunal razonó que los siete reos son culpables del asesinato,
aunque sólo cuatro lo hayan cometido y el resto únicamente
haya participado en el secuestro.
Debido a que el plagio fue el antecedente para cometer el homicidio, la
responsabilidad penal debe ser compartida por todo el grupo, enfatizó.
Los jueces se basaron en la declaración de una testigo de que,
incluso antes de perpetrar el secuestro, los hechores ya habían
cavado una fosa para mantener cautiva a la víctima y luego sepultarla,
en Rosario de Mora, al sur de San Salvador.
Reducción
Aunque la Fiscalía y la acusación particular, patrocinada
por la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), pidieron
una condena de 60 años de prisión, los jueces la denegaron
porque no deja posibilidad de rehabilitar a los reos.
Privar de libertad a una persona anciana y enferma y luego acabar
con ella es desvalioso, pero el fin de una pena es reformar a los imputados,
concluyó.
Los condenados son Elmo Martínez Rivas, Julio César Amaya
Ruiz, Julio Medardo Hernández Rodríguez, Rafael Antonio
Mártir, Juan Carlos Ardón Miranda, Justiliano Melara Carrillo
y Adolfo Ortiz Cruz.
El tribunal absolvió de cargos a Miguel Alfredo Rivera.
Según el tribunal, los testigos sólo vieron una vez a Rivera
en compañía de dos de los otros acusados, cuando iban a
recoger el dinero del rescate.
Para los juzgadores esas declaraciones no son suficientes para romper
el principio de inocencia del acusado en el hecho.
Sin embargo, añadió que Rivera no será puesto en
libertad porque es procesado por otros delitos.
El tribunal absolvió a los condenados del pago por daños
a la familia de la víctima, considerando que esto no devolvería
la vida a Hammer.
El alemán fue secuestrado en su casa en los Planes de Renderos,
al sur de San Salvador. Su doméstica fue atada de pies y manos
por los delincuente, quienes huyeron con la víctima en un vehículo
de su propiedad.
Hammer Hartleben fue llevado a una casa de Rosario de Mora, en donde fue
asesinado de tres tiros.
Su esposa declaró como testigo en el juicio y detalló la
negociación del rescate.
Detectives en alerta en juzgados
Antes de reanudarse la vista pública para que el tribunal dictara
su fallo, agentes de la División Élite contra el Crimen
Organizado (DECO) y comandos policiales vigilaban los movimientos de los
imputados que eran llevados a los Juzgados de Sentencia.
Mario Machado, acusador particular de la ANEP, explicó que ante
el temor de que dos acusados de matar al alemán fueran declarados
inocentes decidieron gestionar nuevas órdenes de captura contra
ellos.
Agregó que un juez libró las órdenes para que los
imputados fueran arrestados cuando salieran del tribunal.
Sin embargo Machado dijo que no hubo necesidad de usarlas porque fueron
condenados.
Diferente criterio jurídico
Uno de los tres jueces del tribunal dio un voto razonado, es decir, un fallo
diferente al dado.
- Hubo dos delitos Para el juzgador, en el caso los imputados cometieron
los ilícitos de secuestro agravado y homicidio agravado.
- Legalidad
Durante la deliberación del fallo los tres jueces dan su opinión
sobre la sentencia. Dos o uno pueden diferir entre sí.
- Otra sentencia
El juez al valorar lo declarado por los testigos emitió condena para
los ocho imputados en el crimen del alemán
- No influye
Al emitir un voto razonado se deja constancia de la inconformidad con el
fallo dado pero no lo modifica.

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