Juan
Manuel Navarro
Los Ángeles
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Una de las grandes sorpresas de Hollywood ha sido, sin
duda alguna, Jamie Foxx. A sus 36 años, el actor ya hizo historia
en el Óscar, pues es el segundo en obtener dos nominaciones en
diferentes categorías por distintas películas en un mismo
año: Ray y Collateral.
Sólo Al Pacino había logrado ésto. Foxx es el primer
afro americano en igualar el récord del veterano artista.
Este domingo, durante la 77 entrega de los premios de la Academia, todas
las miradas estarán puestas en el que ya es uno de los favoritos
en llevarse la estatuilla dorada por Mejor actor, por su interpretación
de Ray Charles. La cinta compite por seis premios, entre ellos el principal:
Mejor película.
Para mi es un orgullo haber sido parte de esta magnífica
película, que enaltece la persona de Ray Charles. Estoy contento
y agradecido con la Academia por haberse fijado en mi no sólo por
este papel, sino también por Collateral, ya que obtuve la nominación
de Mejor actor de reparto, comentó.
Eric Morlon Bishop, su verdadero nombre, sabe perfectamente que la
competencia en el área de Mejor actor está muy reñida,
al enfrentarse a Clint Eastwood (Million Dollar Baby), Johnny Depp (Finding
Neverland), Don Cheadle (Hotel Rwanda) y Leonardo DiCaprio (The Aviator).
Todos merecen mi respecto, los admiro por igual (...) Con la nominación
me siento satisfecho porque es un verdadero honor estar en una categoría
al lado de estas personalidades, insistió.
¿Qué te dejo trabajar en Ray?
Una satisfacción enorme porque en un principio no era como ahora,
que todo el mundo te apoya y habla del filme. Cuando estábamos
haciéndola, nadie pensó que íbamos a tener tal éxito
porque es muy difícil que una biografía logre trascender
tanto como Ray, ya que
siempre te cuestionan si eso verdaderamente fue real.
El actor está convencido que el impacto responde a la calidad y
a la excelente visión del director Taylor Hackford. La historia
que escribió fue fantástica, conmovedora, a la altura de
una personalidad como Ray Charles.
Aunque es consciente deque es uno de los grandes favoritos para llevarse
el Óscar, Foxx no quiere pensar en eso. Todo lo que se logre
será por Ray Charles.
Él ya ganó varios premios por ese papel, entre ellos el
de Mejor actor de Los Globos de Oro. Todos los premios son bienvenidos,
pero lo más importante es el reconocimiento de la gente,
puntualizó. Yo hice Ray con mucho respeto y con la idea de
rendirle un honor a ese gran músico.
A sus 16 años de carrera, Foxx ha probado de todo: la música,
el cine, la televisión y el teatro. Me inicié en los
lugares donde se hace comedia. Ahí hacía mis rutinas. Después
me dieron oportunidad para entrar a la televisión, y así
se fueron dando las cosas poco a poco. Le agradezco a la vida por lo bien
que me ha tratado, asegura.
Padre de una niña de 10 años, Jamie espera que este domingo,
gane o pierda, todos vivan la fiesta del Óscar. Será
una noche para recordar, afirmó.
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Desde Hollywood
Juan Manuel Navarro
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La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas
anunció la incursión de los actores Sean Penn y Leonardo
DiCaprio como presentadores de la ceremonia; también, el cantante
Prince. Será la primera vez que los tres ejecuten ese rol.
Hay que recordar que el músico ya se ganó un Óscar
en 1984, por la canción de la producción Purple Rain.
Hasta el momento hay aproximadamente 30 celebridades que ya confirmaron
su asistencia y que esa noche pisarán el escenario del Teatro
Kodak.
En total, se estima que, entre presentadores e invitados especiales,
ese día acudan 100 estrellas que sin duda alguna darán
mucho de que hablar, no sólo por sus discursos, sino también
por su vestuario.
El Óscar es el aparador perfecto para cualquier diseñador
que desea dar a conocer su mercancía. Como saben, la mayoría
de las celebridades acudirán esa noche con ropa
prestada, ya que a los diseñadores les importa mucho que luzcan
sus diseños por que los verán millones de personas en
todo el mundo.
Para tener una idea de cómo funciona este negocio, en una ocasión
la actriz Halle Berry (ganadora al Óscar por su trabajo en
Monster Ball) lució un súper vestido por valor de miles
de dólares, y al día siguiente el diseñador tenía
como 100 pedidos en todo el mundo del mismo vestido.
Eso mismo pasa con las joyas. Cada celebridad lleva una prestada.
Hace un par de años, la mexicana Laura Harring fue noticia
en el Óscar al lucir unas zapatillas por valor de un millón
de dólares, que traían incrustados varios diamantes.
Este año, se dice que una actriz lucirá un vestido que
cuesta más de 100 mil dólares, así que hay que
estar pendientes de quién se trata.
Por cierto, este viernes afuera del Teatro Kodak, la Academia mostrará
a la prensa algunas de las joyas que lucirán las artistas esa
noche. |

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