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Entierro. Familiares y amigos despiden al muchacho. Foto
EDH
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Liz
Hidalgo
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
El cuerpo de Giby Hezel Figueroa Segovia, de 19 años, fue enterrado
ayer en Ayutuxtepeque entre el pesar de familiares y amigos.
Giby fue encontrado sin vida el martes en el caserío Chandanta,
sector La Mantanita, contiguo al río Tomayate, en Cuscatancingo.
Según Medicina Legal, la causa de la muerte de Figueroa fue traumatismo
en el cráneo provocado por arma de fuego y múltiples heridas
con arma blanca.
En un principio se dijo que Figueroa habría muerto de un disparo
en el corazón.
En el cementerio de Ayutuxtepeque, sus compañeros de estudio se
solidarizaron con la familia y le recordaron como un joven que no se metía
en problemas.
Giby era alumno de la Escuela Japón, del municipio de Mejicanos,
al norte de San Salvador.
Un familiar de la víctima manifestó que el pesar por el
que pasan es porque no existen mecanismos que traten de detener el flagelo
de la violencia que se vive en todo el país.
Mientras las autoridades correspondientes no hagan nada, muchas
víctimas inocentes seguiremos sufriendo, dijo el familiar.
Las autoridades no tienen pistas de los autores del crimen.

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