|
Norfa
Márquez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La búsqueda del sueño americano y de una vida
mejor se derrumbó para Judith Maribel Bonilla Mendoza, de 42 años,
residente en la calle nueva a San Dionisio, Usulután, cuando cayó
en manos de una estafadora.
Bonilla fue víctima de María Isabel Navarrete, quien a mediados
de 2002 le habló de la posibilidad de que su vida cambiara si lograba
cruzar la frontera de México a Estados Unidos. La mujer aceptó
la propuesta sin imaginar que sería estafada.
Ella entregó a Navarrete 6 mil dólares que reunió
con muchos sacrificios y privaciones. Esa era la cuota que debía
pagar para llegar a los Estados Unidos, pero el 22 de diciembre de 2002
fue abandonada por la coyota en la frontera de Guatemala.
Sola y sin un centavo en el bolsillo permaneció varios días
hasta que unos viajeros altruistas la apoyaron para que regresara a El
Salvador. Bonilla fue consciente del grave error que había cometido,
pues para conseguir el dinero tuvo que hipotecar su casa.
Para recuperar sus bienes, Bonilla interpuso una demanda por estafa contra
Navarrete en el juzgado 2o. de Instrucción de Usulután,
a cargo de la jueza Patricia Medina.
Navarrete estuvo detenida tres días, porque aceptó devolver
el dinero.
En una audiencia conciliatoria, Navarrete se comprometió a pagar
mil 142 dólares en mensualidades durante tres años. Ambas
mujeres firmaron una acta y Navarrete quedó en libertad, pero no
cumplió su compromiso.
La jueza Medina explicó que ante el nuevo engaño de la mujer,
giró una orden de captura en su contra; sin embargo, las autoridades
no han dado con su paradero.

|