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Tres reses mueren por rabia en una zona rural

Chalatenango. Examinan restos en laboratorio. Buscan a quienes ingirieron la leche

Publicada 24 de febrero , El Diario de Hoy

Inspeccionan. Técnicos del MAG investigan qué clase de animal mordió a los semovientes, para aplicar medidas preventivas. Foto EDH/Wenceslao Martinez hijo

Salomón Ayala
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


Carlos Orellana, habitante del área urbana del municipio de San Isidro Labrador, lamenta las pérdidas sufridas al morir tres de sus semovientes.

Todos fueron afectados por la rabia, según informó el veterinario de la Dirección de Sanidad Vegetal y Animal del Ministerio de Agricultura y Ganadera (MAG) en Chalatenango, José Alfredo Gamero.

“El brote se produjo el jueves pasado, y al menos tres vacas ya fueron examinadas en los laboratorios del ministerio, por lo que pudimos comprobar que efectivamente murieron a causa del virus”, aseguró Gamero.

La historia es similar todos los años. El veterinario recordó que en 2004, en este mismo período, se produjo un rebrote en el cantón El Zapotal, en el municipio de Ojos de Agua.

En aquella oportunidad diez vacas murieron, indicó el ingeniero Ricardo Antonio Ortiz, coordinador de la División de Saneamiento Ambiental del Sistema Básico de Salud Integral (Sibasi).

“Estamos en alerta desde que el MAG nos confirmó la enfermedad en los semovientes”
Miguel Ricardo Pérez
Director Sibasi

“Realizamos una vacunación masiva, para prevenir más brotes de rabia en las zonas”
Boris Antonio Solórzano
Inspector de Saneamiento

“Si comprobamos mediante análisis de laboratorio que uno de los animales murió a causa del mal, probablemente al resto le afectó la misma enfermedad”, detalló Ortiz.

Por el momento, el director del Hospital Nacional “Dr. Luis Edmundo Vásquez”, galeno José Rigoberto Mejía, indicó que están alerta, luego que personal del MAG les informara del hallazgo de los semovientes muertos por hidrofobia.

“Inmediatamente citamos a las personas que tuvieron contacto con los animales, para vacunarlos y prevenir consecuencias lamentables. Ahora nos queda darle seguimiento al problema”, enfatizó el médico.

Vacunaron


Miguel Ángel Pérez, supervisor de saneamiento ambiental, manifestó que vacunaron 170 perros y gatos en el municipio ayer.

La prevención ha sido positiva, porque lo hicieron un día antes de que supieran del brote de rabia.

El gerente del Sibasi dijo que investigan dónde vendieron la leche que produjeron las vacas que murieron de rabia.

Posible causante. Murciélago chupador habita en cuevas.Foto EDH/Wenceslao Martinez hijo

Esto debido a que la enfermedad puede ser transmitida por la ingestión de leche cruda o la carne del animal infectado.

Historia sangrienta

- Los vampiros que muerden animales han sido un problema para los técnicos del MAG.
- La primera mitad del año es la época propicia para que éstos aparezcan, explicó el técnico del Sibasi, doctor Miguel Ángel Kessel.
- Las zonas donde han detectado presencia de vampiros son Ahuachapán, Sonsonate, Santa Ana y Chalatenango.
- Datos del Sibasi indican que entre febrero y marzo de 2004 murieron 12 vacas, en cantón Ojos de Agua y Concepción Quezaltepeque.

Vampiros y coyotes la transmiten

Todo apunta a que los culpables de la muerte de los semovientes de Orellana fueron nuevamente los murciélagos hematófagos (chupasangre o vampiros), pero no descartan que haya sido un animal silvestre, como coyote, que abunda en el lugar, mapaches,
ardillas, zorros o gatos de monte.

La posibilidad no se descarta, puesto que Boris Antonio Rivelino Solórzano, inspector de Salud Ambiental, afirmó que recientemente comprobaron un caso de rabia en una perra de la Colonia Brisas, de la ciudad de Chalatenango, por lo que tuvieron que sacrificarla junto a sus crías.

En todo caso, cualquiera que sea el transmisor, las autoridades de Salud explicaron que los síntomas en las reses u otro bovino son parecidos a la de los perros tales como la agresividad, babeo o salivación profusa, falta de coordinación en los movimientos y sofocación, entre otros.

La medida que se toma es sacrificar a los animales afectados y luego mandar la cabeza a un laboratorio donde realizan los análisis correspondientes.

“Todavía estamos pendiente con los resultados del laboratorio de las otras dos vacas que encontramos, para determinar si en efecto murieron a causa de la rabia”, manifestó el inspector de Salud.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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