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Leal. Pick recibió un balazo en el hocico y sobrevivió.Foto
EDH
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Óscar Iraheta/Douglas
González
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Un perro evitó ayer que su dueño engrosara la lista de homicidios,
aunque no pudo impedir que otras tres personas y él mismo fueran
balaceados.
El can, llamado Pick, se abalanzó a mordidas contra dos mareros
que llegaron a disparar contra cinco jóvenes en el pasaje C,
del polígono tres de la Urbanización Valle Verde de Apopa.
Según testigos, los atacantes llegaron a las 6:00 de la mañana
en un vehículo verde y dispararon contra tres de las víctimas,
que tomaban licor en la casa de una de ellas.
Cuando los asesinos se disponían a atacar al cuarto joven, Marco
G., su perro se abalanzó a mordidas contra los criminales, uno
de los cuales le asestó un balazo en el hocico. En seguida, huyeron.
El ataque cobró la vida de José Antonio Paiz Marroquín,
de 24 años, (a) El Thalía, miembro de la Mara 18, y Manuel
de Jesús Hernández, de 33. Un tercer joven, identificado
sólo como Geovanni, quedó lesionado de la cabeza y fue llevado
al hospital Rosales.
La mascota fue llevada al veterinario minutos después y sobrevivió.
De no haber sido por el can, Marco G. y otro vecino habrían corrido
la misma suerte de sus compañeros, quienes tenían entre
cuatro y siete disparos cada uno.
La policía dijo que los sujetos andaban dos o tres armas tipo revólver,
ya que en el lugar sólo se encontraron cuatro casquillos de nueve
milímetros.
En el mismo municipio la noche del domingo una persona murió y
tres más resultaron heridas.
El hecho ocurrió frente al restaurante El Barrilito, ubicado en
el kilómetro doce de la Troncal del Norte.
La víctima fue identificada como Wilber Geovani Hernández
Mercado, de 22 años, mientras que los lesionados son Juan Carlos
Merino de 23, Morena Elizabeth Rivas, de 18, José L. de 17.
En otro hecho similar una pareja de jóvenes fue asesinada a las
7:50 de la noche del domingo por varios sujetos en la colonia Divina Providencia,
de Soyapango.
La policía indicó que los jóvenes se encontraban
en una zona verde frente a una iglesia mormona cuando supuestos mareros
les dispararon sin motivo aparente, dijeron las autoridades.
En el lugar quedó el cuerpo sin vida de Juan Antonio Alfaro, de
18 años.
Mientras que la mujer, quien acompañaba a Alfaro, fue trasladada
hacia el hospital Molina Martínez, de Soyapango, donde falleció
minutos después y no pudo ser identificada.

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