 |
|
Preparados. Toribio Solís, Raúl Rivas y Miguel Morán
Marinero viajarán el 22 de febrero a Japón para asistir
a las Olimpiadas de Invierno y a una cumbre mundial de jóvenes.
Foto EDH/Marlon Beltrán
|
Marlon
Beltrán
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Las oportunidades son para todos, y particularmente para quienes desean
superarse. Miguel Morán, un joven de 16 años, alumno de
la Escuela de Educación Especial de la cabecera departamental prepara
sus maletas para viajar a Japón.
El tiene serios compromisos. El 22 de febrero, inician en la ciudad de
Nagano, los Juegos Mundiales de Invierno de Olimpiadas Especiales a los
que asistirá como espectador. Podrá apreciar a los miembros
del equipo de hockey sobre piso de Santa Ana.
Pero en el mismo período se efectuará la Cumbre Mundial
de Jóvenes.
Ahí compartirá con adolescentes de otros 13 países
sus experiencias de esfuerzo y superación.
Podrá hablar de sus habilidades en disciplinas deportivas como
el ping pong, tenis y atletismo.
Mencionará también sus experiencias en la Escuela de Educación
Especial sonsonateca, su vida particular y describirá su localidad
natal, San Antonio del Monte.
En el viaje le acompañarán Toribio Solís, un voluntario
que apoya el centro de formación; los profesores Alonso Campos,
entrenador del equipo santaneco, y Salvador Rivas, en calidad de chaperón.
Campos da clases en la Escuela Especial de Sonsonate y en 2001 llevó
a sus discípulos a competir en Alaska y en 2003 logró que
El Salvador obtuviera el primer lugar en el certamen efectuado en Irlanda
del Norte.
Es él quien ha fomentado y orientado el amor por las prácticas
deportivas de Morán con quien podrá compartir los memorables
momentos en que se reúna con personas especiales de diferentes
partes del mundo.
Cecilia de Cardona, trabajadora de la escuela especial, describe a Miguel
Morán como un apasionado de los deportes que practica el hockey,
natación, tenis, atletismo y otras disciplinas.
Es un joven sencillo, muy bien educado, tranquilo y formal,
expresa.
Ella, como otros docentes, alumnos y padres de familia, está orgullosa
de la participación del joven sonsonateco en el certamen internacional.
Confía en que esta acción motive a otras personas a buscar
la asistencia necesaria para las personas especiales que aún no
han buscado oportunidades de formación se acerquen, y a voluntarios
que ayuden.
En busca de ayuda
Las Escuelas de Educación Especial necesitan voluntarios
que apoyen su desarrollo y con ello, la formación de sus alumnos.
Involúcrese en OE busca precisamente eso: Que todos
conozcan las Olimpiadas Especiales y las apoyen.
Con ello esperan que personas regulares se integren con los llamados especiales
a fin de eliminar los estereotipos con respecto a las personas con discapacidad.
Así han logrado que muchos voluntarios se incorporen a su labor.
Involúcrese en Olimpiadas especiales
- Es un programa que se impulsa en Sonsonate con apoyo de las Olimpiadas
Especiales de América Latina, cuya sede está en Santiago
de Chile.
- Orienta a maestros y alumnos sobre el espíritu de estos certámenes.
Son apoyados por 17 centros educativos.

|