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Seguros. Tras tres años de incomodidad, alumnos de dos escuelas
estrenan aulas y equipo. Foto EDH /Norfa Márquez
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Norfa
Márquez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Tras los terremotos de 2001, centenares de estudiantes de los centros
escolares San Mariano, de California, y Salvador Castillo, de Usulután,
recibieron clases en galeras. Pero ya cuentan con nuevas y seguras instalaciones.
A un costo superior a los 306 mil dólares, el Fondo de Inversión
Social para el Desarrollo Local (FISDL) y la Agencia de Estados Unidos
para el Desarrollo Internacional (USAID) reconstruyeron las instalaciones
de los referidos planteles.
El presidente del FISDL, Andrés Rovira, y representantes de la
USAID junto a la directora departamental de Educación, Miriam de
Larreynaga, inauguraron las obras.
Historia
A raíz de los temblores, los maestros decidieron desalojar las
aulas y dar sus clases en los corredores y, luego, en una ramada de coco
y en champas de láminas.
Durante tres años, estas estructuras precarias dieron albergue
a los jóvenes para que continuaran su formación.
Ahora la escuela Salvador Castillo cuenta con un módulo de cuatro
aulas en dos niveles, escaleras, bodegas, cisternas, un tanque aéreo
con torre metálica y seis aulas más.
Además se reconstruyeron el módulo de oficinas administrativas
y los sanitarios.
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Acto. Diferentes autoridades presidieron las inauguraciones. Foto
EDH /Norfa Márquez
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En el área exterior se realizaron obras como la
reconstrucción de aceras, tapiales, patios, portones de acceso
e instalación de un transformador eléctrico.
El Centro Escolar Salvador Castillo tuvo un costo de $203,458.49, y el
del Centro Escolar del cantón San Mariano, un valor de $102,856.61,
financiados por USAID.
La directora del primer centro de estudios, Azucena Velásquez de
Beltrán, dijo estar feliz por la reconstrucción del edificio,
ya que mejorará la calidad de la enseñanza. Agregó
que los terremotos obligaron a los maestros a impartir clases en condiciones
antipedagógicas, lo que provocó que muchos estudiantes emigraran
a otros centros escolares.
Nos quedamos con 290 niños de un aproximado de 400 alumnos,
dijo.
Por su parte, la directora del Centro Escolar San Mariano detalló
que en las nuevas instalaciones se respira un ambiente de comodidad y
confianza.
La construcción de estos centros beneficia a un promedio de 600
alumnos.
Los docentes confían en que la matrícula en ambos se incremente
considerablemente en las próximas semanas.

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