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Apedrean edificio del CAM

San Salvador. La UMO intervino para evitar más daños causados por los supuestos vendedores

Publicada 16 de febrero 2005, El Diario de Hoy

Agresión. El acceso principal resultó con abolladuras y desnivelado de su base, luego de soportar las pedradas. Fotos EDH/Lissette Lemus


Yesenia Acevedo
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Una turba de supuestos vendedores y empleados municipales apedrearon ayer por la mañana las instalaciones del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM), en la Calle 5 de Noviembre. Los inconformes quebraron techos, vidrios y dañaron el portón principal.

Agentes de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) intervinieron para disolver a la turba. Durante el procedimiento hubo 14 capturados por el delito de desórdenes públicos.

Los antimotines les rociaron gas pimienta para someterlos, debido a que se atrincheraron en un taller cercano, mientras el resto de sus compañeros se dispersaron sobre la Calle Concepción.

Madrugaron


Desde las 4:30 de la mañana, los manifestantes se apostaron sobre la entrada principal del CAM. Llegaron a bordo de un bus y varios vehículos.

Debido al bloqueo, el servicio de recolección de basura fue interrumpido, puesto que varias unidades que se guardan en las instalaciones municipales no pudieron salir.

Detenidos. Los antimotines capturaron a 14 personas.
Medida. Los arrestados fueron llevados a la delegación centro.
Daños. También lanzaron piedras desde el garitón.

Los inconformes gritaron consignas en contra de la comuna y lanzaron objetos en un primer momento. Sin embargo, el zafarrancho más grande sucedió a eso de la 9:10 a.m.

En instantes, una lluvia de piedras y ladrillos caían sobre el portón y al interior de la sede. Varios policías de la división de seguridad pública se limitaron a observar los disturbios. También los delegados de la Procuraduría de Derechos Humanos.

Los municipales respondieron desde el otro lado lanzando las piedras de regreso.
Esta situación provocó que los ánimos de los vendedores se caldearan y arrancaran la puerta del garitón que custodia la entrada.

La policía intervino minutos después, cuando el daño a la instalación ya estaba hecho.

“Nosotros actuamos de acuerdo con las órdenes de nuestros superiores. Hubo una valoración de la situación”, justificó un jefe policial sobre el procedimiento.

Incluso, algunos policías de seguridad pública hicieron gestos a los manifestantes para que se retiraran antes de que fueran alcanzados por los antimotines.

El jefe de Operaciones del CAM, Carlos Castillo, denunció que durante la trifulca le fue hurtada su arma de equipo, una pistola 9 milímetros.
También dieron cuenta de 48 duralitas y 27 vidrios quebrados, y daños en los accesos principales.

Por su parte, los dirigentes de los comerciantes y de los afiliados a Astram denunciaron que fueron provocados por los agentes municipales.

También negaron el robo del arma. “Esas son triquiñuelas, son patrañas”, aseguró el dirigente vendedor Pedro Julio Hernández.

Seguirán reuniéndose en la Procuraduría

Ni la comuna capitalina ni los sindicalistas y vendedores están dispuestos a abandonar la “mesa de negociación”, instalada en la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, a pesar de los incidentes de ayer.

La semana pasada realizaron cuatro reuniones, pero en ninguna lograron ponerse de acuerdo.

“Vamos a continuar atendiendo el esfuerzo de la Procuradora, a sabiendas de que los señores son vándalos, pero ella siempre está pidiendo que nos sentemos con ellos”, comentó el alcalde Carlos Rivas Zamora.

Trascendió que en la reunión de ayer, un grupo de concejales sugirió que se reinstalaran a los cuatro dirigentes separados por abandono de trabajo y así evitarse más problemas.
Sin embargo, el resto de regidores no apoyaron la idea porque consideran que los enfrentamientos tienen un trasfondo político.

Por la tarde, los dirigentes de Astram y de los vendedores también dijeron que seguirían
con las reuniones. Se mostraron a la espera de una nueva invitación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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