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Alejandro A. Tagliavini
Buenos Aires. (AIPE)
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
En América Latina estamos celebrando el carnaval. Pero parece
que los únicos alegres son los chilenos. Su optimismo frente a
la economía alcanzó los niveles más altos de los
últimos siete años, según el Índice de Percepción
de la Economía (IPEC), cuando en enero llegó a los 53 puntos,
superando el promedio de 50 desde 1980.
En cambio, angustiados parecen los ministros bolivianos que presentaron
sus renuncias por la rebelión de Santa Cruz, la crisis más
grave desde que Carlos Mesa es presidente. Se trata de la región
de mayor importancia económica, y forzó a anticipar la marcha
hacia las autonomías regionales.
El primero en renunciar fue el ministro de Participación
Popular. Debo confesar que no se me ocurre para qué puede
servir semejante ministro, salvo que sea para participar en
el carnaval.
Quien parece estar buscando financiación para estas fiestas es
Lula, porque le propuso al representante permanente del Mercosur, Eduardo
Duhalde, la creación de un banco de la Comunidad Sudamericana.
Hay muchos bancos estatales (BID, FMI, BM, la Cooperación Andina
de Fomento y muchos más), pero ninguno dedicado al carnaval. De
hecho, Duhalde pretende que el lanzamiento de la Comunidad Sudamericana
se haga en septiembre, con un acto de repercusión planetaria.
Ahora, sin duda que el rey Momo es el teniente coronel (r) Hugo Chávez,
no por tonto, sino porque les vende felicidad a muchos que
le creen. Y para los que no le creen, simplemente intentará que
no sean escuchados.
La Sociedad Interamericana de Prensa dijo que su gobierno procura crear
una cultura del silencio, ya que la aprobación de una reforma
al Código Penal junto a la Ley de Contenidos (o ley mordaza, como
la llaman los venezolanos) establece serias limitaciones a la libertad
de expresión. A mí que Chávez me venga a buscar a
Buenos Aires.
El teniente coronel (r) pasó por aquí y, además de
saludar a mi general Perón, frente a su estatua, hizo
anuncios grandilocuentes. Habló de libertad de expresión,
es decir, de financiar Telesur, un canal estatal latinoamericano
que diga lo que él libremente quiere escuchar y, deseoso de mostrar
inversiones (que no se llevan a cabo) junto al Gobierno argentino, inauguró
una estación gasolinera construida hace varios años por
algún inversor privado. Pero sí hubo discursos, fotógrafos
y aplausos. Un bullicioso carnaval en una antigua gasolinera disfrazada
de nueva inversión.
Chávez aseguró que abrirá más
estaciones gasolineras junto con la nueva estatal argentina Enarsa, con
la compra de la filial local de Shell. La empresa anglo-holandesa lo niega
pero, quién sabe, al final los gobiernos autoritarios siempre tienen
la verdad o la imponen. Como señala Gustavo Lazzari, de la
Fundación Atlas, el negocio es permitir que una empresa
con 90 años de antigüedad, pionera, se retire para vender
sus instalaciones al nido de corrupción más grande de América
Latina: la petrolera estatal venezolana PDVSA.
La inversión de 1,000 millones de dólares, según
el teniente coronel (r), sería financiada con negocios de
este tipo: la exportación de ganado en pie. El Gobierno argentino
sonreía y festejaba el embarque de 1,000 vacas preñadas
vivas, modalidad que no se utiliza desde hace un siglo por la introducción
de la refrigeración. Kirchner se siente muy cómodo junto
al teniente coronel (r) Chávez, quien afirmó que juntos
somos una banda, a confesión de parte, relevo de prueba.
Pero el presentador del show debería ser el comandante Fidel Castro,
ya que durante el Primer Congreso Mundial de Alfabetización habló
durante cuatro horas. El interminable discurso fue dedicado a agradecer
que la Unión Europea (UE) levantara las sanciones contra Cuba.
Además de decir que no necesita ni de la UE ni de EE.UU., indicó
que los cubanos prefieren morir antes que sobrevivir en un infierno
capitalista. Evidentemente, Castro piensa que más vale ser
prostituta en La Habana para poder comer que ser una empleada doméstica
en EE.UU., para mantener familia, casa y automóvil.
*Miembro del Departamento de Investigaciones de
la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas
(ESEADE). © www.aipenet.com

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