Cristina Liceaga
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Suele ocurrir que cuando
una empresa tiene dificultades económicas, la primera opción
que consideran sus directivos para reducir costos, es el recorte de personal.
Aunque esto puede ser un paliativo a corto plazo, a la larga puede resultar
contraproducente.
Recortar el 30 por ciento de la nómina se considera como
una reducción inmediata de costos fijos, pero tal vez la carga
salarial sólo representa el siete por ciento del gasto total de
la empresa.
Además, al despedir personal incurres en los costos de despido
y, al recontratar, en los de reclutamiento y capacitación,
dice Rubén Ramírez Franco, gerente administrativo de la
compañía de calzado Grupo Flexi.
Entonces, ¿qué es lo recomendable para ahorrar gastos en
una empresa sin afectar áreas estratégicas?
El contador público Alejandro Delgado, catedrático de Costos
y Presupuestos en la Universidad Iberoamericana de León, Guanajuato,
opina que antes de tomar la decisión de recortar personal hay que
analizar los sistemas, operaciones e inversiones de una compañía.
En muchas ocasiones creemos que un sistema de producción
o calidad por ser el más vanguardista es el idóneo
para la empresa y no es así. Por ejemplo, si somos una empresa
pequeña no podemos darnos el lujo de cambiar nuestro sistema de
producción comprando una máquina de dos millones de pesos
sólo porque nuestra conpetencia cuenta con una maquinaria similar.
Aquí es muy importante visualizar cuánto cuesta la implementación
del sistema y el valor agregado que éste generará,
dice Delgado.
Las operaciones, punto estratégico
Otro punto estratégico que permite el ahorro en un negocio corresponde
a las operaciones de éste.
En ocasiones se descuidan los flujos de operación de una
empresa y nos limitamos a dar órdenes sin saber lo que esto puede
implicar. Por ejemplo, si una empresa de zapatos necesita presentarse
con dos líneas nuevas en una feria de calzado en menos de un mes,
tiene que recurrir en gastos extras para que sus proveedores le entreguen
en tiempo y forma. Por eso hay que planear con anticipación. Con
esto se ahorran costos, expone el contador.
Hay que diseñar un sistema integral, una logística
desde la compra de materiales a los proveedores hasta la entrega del producto
final al cliente. Por ejemplo, muchas veces tenemos funciones que implican
costos y que en realidad no son necesarias, comenta Navarro, gerente
de Ingeniería y Planeación de Grupo Flexi.
El ejecutivo cree que con el cuidado de los materiales se pueden lograr
ahorros.
La productividad, bajo la lupa
Dentro de las operaciones también se debe considerar la productividad.
Ésta va sobre el costo de la mano de obra, que no necesariamente
habla de reducción de personal, sino de mejores métodos
de trabajo. Todo el trabajo que se realiza se reflejará en los
productos que el cliente compra, pero hay otros porcentajes muy importantes
que no, como pueden ser movimientos, tiempos de espera, llamadas telefónicas.
Por ejemplo, a un supervivor no le pagan por ir a ver si ya llegó
una materia prima. O tener una bodega, hacer un inventario, el contar
las piezas no le agrega valor al cliente. Las bodegas entre más
grandes sean, consumen más recursos, porque hay que controlarlas,
hay que cuidarlas, hay que limpiarlas y eso no le agrega valor al producto,
comenta Navarro.
Para Rubén Ramírez Franco, el cuidado de la calidad ayuda
también a la reducción de gastos, pues hacer mal las
cosas tiene un costo que pocas veces cuantificamos, pero que es enorme.
A veces decimos: el uno por ciento de productos defectuosos no está
tan mal, pero si lo traslada a su margen de utilidad verá que sí
hay un impacto significativo.
La inversión, control continuo
También se debe cuidar la inversión, pues muchas veces se
invierte en maquinaria o material por cuestiones fiscales o por alcanzar
una cuota de producción temporal.
¿Para qué te sirve tener una máquina muy vanguardista
si te genera una deuda muy pesada o no le puedes sacar provecho? O si
no vas a recuperar la inversión rápidamente o sólo
la compraste para sacar un pedido por tres meses, ¿quién
te garantiza que vas a tener otro pedido igual?, agrega el contador
Delgado.
Los entrevistados coinciden que si se recorren a conciencia los puntos
anteriores (aplicables a cualquier tamaño de empresa), no hay por
qué recurrir al recorte de personal. En otras palabras, optimizará
los recursos con los que cuenta sin dañar su capital humano.

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