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¿Usted cuida centavos pero gasta pesos?

Desbalance: Ahorros mal entendidos son peor que el dinero desperdiciado . Busque el equilibrio

Publicada 14 de febrero 2005 , El Diario de Hoy


Cristina Liceaga
El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com

Suele ocurrir que cuando una empresa tiene dificultades económicas, la primera opción que consideran sus directivos para reducir costos, es el recorte de personal.

Aunque esto puede ser un paliativo a corto plazo, a la larga puede resultar contraproducente.

“Recortar el 30 por ciento de la nómina se considera como una reducción inmediata de costos fijos, pero tal vez la carga salarial sólo representa el siete por ciento del gasto total de la empresa.

Además, al despedir personal incurres en los costos de despido y, al recontratar, en los de reclutamiento y capacitación”, dice Rubén Ramírez Franco, gerente administrativo de la compañía de calzado Grupo Flexi.

Entonces, ¿qué es lo recomendable para ahorrar gastos en una empresa sin afectar áreas estratégicas?

El contador público Alejandro Delgado, catedrático de Costos y Presupuestos en la Universidad Iberoamericana de León, Guanajuato, opina que antes de tomar la decisión de recortar personal hay que analizar los sistemas, operaciones e inversiones de una compañía.

“En muchas ocasiones creemos que un sistema de producción o calidad —por ser el más vanguardista— es el idóneo para la empresa y no es así. Por ejemplo, si somos una empresa pequeña no podemos darnos el lujo de cambiar nuestro sistema de producción comprando una máquina de dos millones de pesos sólo porque nuestra conpetencia cuenta con una maquinaria similar.

Aquí es muy importante visualizar cuánto cuesta la implementación del sistema y el valor agregado que éste generará”, dice Delgado.

Las operaciones, punto estratégico


Otro punto estratégico que permite el ahorro en un negocio corresponde a las operaciones de éste.

“En ocasiones se descuidan los flujos de operación de una empresa y nos limitamos a dar órdenes sin saber lo que esto puede implicar. Por ejemplo, si una empresa de zapatos necesita presentarse con dos líneas nuevas en una feria de calzado en menos de un mes, tiene que recurrir en gastos extras para que sus proveedores le entreguen en tiempo y forma. Por eso hay que planear con anticipación. Con esto se ahorran costos”, expone el contador.

“Hay que diseñar un sistema integral, una logística desde la compra de materiales a los proveedores hasta la entrega del producto final al cliente. Por ejemplo, muchas veces tenemos funciones que implican costos y que en realidad no son necesarias”, comenta Navarro, gerente de Ingeniería y Planeación de Grupo Flexi.

El ejecutivo cree que con el cuidado de los materiales se pueden lograr ahorros.

La productividad, bajo la lupa

Dentro de las operaciones también se debe considerar la productividad.

“Ésta va sobre el costo de la mano de obra, que no necesariamente habla de reducción de personal, sino de mejores métodos de trabajo. Todo el trabajo que se realiza se reflejará en los productos que el cliente compra, pero hay otros porcentajes muy importantes que no, como pueden ser movimientos, tiempos de espera, llamadas telefónicas. Por ejemplo, a un supervivor no le pagan por ir a ver si ya llegó una materia prima. O tener una bodega, hacer un inventario, el contar las piezas no le agrega valor al cliente. Las bodegas entre más grandes sean, consumen más recursos, porque hay que controlarlas, hay que cuidarlas, hay que limpiarlas y eso no le agrega valor al producto”, comenta Navarro.

Para Rubén Ramírez Franco, el cuidado de la calidad ayuda también a la reducción de gastos, pues “hacer mal las cosas tiene un costo que pocas veces cuantificamos, pero que es enorme. A veces decimos: el uno por ciento de productos defectuosos no está tan mal, pero si lo traslada a su margen de utilidad verá que sí hay un impacto significativo”.

La inversión, control continuo

También se debe cuidar la inversión, pues muchas veces se invierte en maquinaria o material por cuestiones fiscales o por alcanzar una cuota de producción temporal.

“¿Para qué te sirve tener una máquina muy vanguardista si te genera una deuda muy pesada o no le puedes sacar provecho? O si no vas a recuperar la inversión rápidamente o sólo la compraste para sacar un pedido por tres meses, ¿quién te garantiza que vas a tener otro pedido igual?”, agrega el contador Delgado.

Los entrevistados coinciden que si se recorren a conciencia los puntos anteriores (aplicables a cualquier tamaño de empresa), no hay por qué recurrir al recorte de personal. En otras palabras, optimizará los recursos con los que cuenta sin dañar su capital humano.

 




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