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Tres jóvenes fueron ultimados a balazos

Sin pistas. Iban a bañarse en tanques del cantón El Carmen. PNC presume rencillas o problemas por drogas


Publicada 14 de febrero 2005 , El Diario de Hoy

Violencia. Tres hombres fueron asesinados a balazos ayer en el cantón El Carmen, de Antiguo Cuscatlán. No se ha definido la identidad de los atacantes. Foto EDH/Wilfredo Díaz


Carlos Torres
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com


Les obligaron a arrodillarse y les dispararon por la espalda. Así fueron asesinados ayer tres jóvenes en la finca Magallanes, cantón El Carmen, de Antiguo Cuscatlán.
Hay pocas pistas para establecer la identidad de los homicidas.

Isidro García, de 23 años; Nelson Humberto Amaya, de 26, y José Serrano, de 23, residen en la zona.

Al mediodía participaron en un encuentro deportivo y, al concluir, decidieron bañarse en unos tanques que se encuentran en la referida finca.

Pocas personas dicen haber escuchado detonaciones. Los investigadores de la PNC presumen que los jóvenes fueron interceptados por varias personas que les obligaron a arrodillarse y les dispararon por la espalda.

Riesgo


La zona es considerada de peligro. Pocas personas transitan por el sector y no hay presencia de maras. Sin embargo, los vecinos temen caminar por las veredas.

Poco después del mediodía, el Sistema 911 de la PNC recibió una llamada telefónica en la que informaban de que en el sitio estaban los cuerpos. Los agentes se movilizaron desde Antiguo Cuscatlán.

Verificaron el hecho y encontraron varios casquillos calibre 45 y 9 mm.
Un amplio cordón se estableció para evitar que curiosos se acercaran. Los cadáveres estaban tendidos a unos 20 metros de la vereda de acceso, entre cafetales.

No hay muchos datos. Los agentes lamentaron la falta de colaboración de vecinos.
No obstante, presumen que los jóvenes eran esperados por sus homicidas.
Las razones del crimen podrían ser rencillas personales o drogas.

Pero no explicaron las razones que les hacen mantener estas hipótesis.
José Isidro era cerrajero. De los otros, no se pudo precisar sus oficios.

Pero un pariente de Isidro, al lamentar lo ocurrido, repetía que “éste no se metía con nadie”.
A las ocho de la noche, aún los miembros del Laboratorio Técnico de Investigación del Delito permanecían en el sitio, en busca de evidencias, mientras agentes de diferentes unidades efectuaban un operativo.

La mayoría de curiosos que llegó al sitio prefería callar.
“Es peligroso hablar, después lo matan a uno”, indicó uno de ellos.
A esa hora, aunque los cuerpos aún estaban en el sitio, no se pudo identificar a parientes de los ultimados.

Aparentemente, se ha-bían retirado del lugar, en espera de que las autoridades concluyeran su labor.
“Ya es hora de que hagan algo para parar a tanto asesino, da miedo andar en la calles”, dijo una mujer mientras se retiraba.

No definían la jurisdicción
- El levantamiento de los cuerpos se atrasó cerca de ocho horas. Los fiscales de Santa Tecla esperaban que se definiera la jurisdicción del sitio en que estaban los cuerpos.
- El sector es fronterizo entre Antiguo Cuscatlán y la capital.
- Los forenses no ha- bían llegado a la zona por la misma razón.
- Varias de las personas que presenciaban la escena estaban disgustadas por el atraso.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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