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| Violencia. Tres hombres fueron asesinados a
balazos ayer en el cantón El Carmen, de Antiguo Cuscatlán.
No se ha definido la identidad de los atacantes. Foto
EDH/Wilfredo Díaz |
Carlos Torres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Les obligaron a arrodillarse y les dispararon por la espalda. Así
fueron asesinados ayer tres jóvenes en la finca Magallanes, cantón
El Carmen, de Antiguo Cuscatlán.
Hay pocas pistas para establecer la identidad de los homicidas.
Isidro García, de 23 años; Nelson Humberto Amaya, de 26,
y José Serrano, de 23, residen en la zona.
Al mediodía participaron en un encuentro deportivo y, al concluir,
decidieron bañarse en unos tanques que se encuentran en la referida
finca.
Pocas personas dicen haber escuchado detonaciones. Los investigadores
de la PNC presumen que los jóvenes fueron interceptados por varias
personas que les obligaron a arrodillarse y les dispararon por la espalda.
Riesgo
La zona es considerada de peligro. Pocas personas transitan por el sector
y no hay presencia de maras. Sin embargo, los vecinos temen caminar por
las veredas.
Poco después del mediodía, el Sistema 911 de la PNC recibió
una llamada telefónica en la que informaban de que en el sitio
estaban los cuerpos. Los agentes se movilizaron desde Antiguo Cuscatlán.
Verificaron el hecho y encontraron varios casquillos calibre 45 y 9 mm.
Un amplio cordón se estableció para evitar que curiosos
se acercaran. Los cadáveres estaban tendidos a unos 20 metros de
la vereda de acceso, entre cafetales.
No hay muchos datos. Los agentes lamentaron la falta de colaboración
de vecinos.
No obstante, presumen que los jóvenes eran esperados por sus homicidas.
Las razones del crimen podrían ser rencillas personales o drogas.
Pero no explicaron las razones que les hacen mantener estas hipótesis.
José Isidro era cerrajero. De los otros, no se pudo precisar sus
oficios.
Pero un pariente de Isidro, al lamentar lo ocurrido, repetía que
éste no se metía con nadie.
A las ocho de la noche, aún los miembros del Laboratorio Técnico
de Investigación del Delito permanecían en el sitio, en
busca de evidencias, mientras agentes de diferentes unidades efectuaban
un operativo.
La mayoría de curiosos que llegó al sitio prefería
callar.
Es peligroso hablar, después lo matan a uno, indicó
uno de ellos.
A esa hora, aunque los cuerpos aún estaban en el sitio, no se pudo
identificar a parientes de los ultimados.
Aparentemente, se ha-bían retirado del lugar, en espera de que
las autoridades concluyeran su labor.
Ya es hora de que hagan algo para parar a tanto asesino, da miedo
andar en la calles, dijo una mujer mientras se retiraba.
No definían la jurisdicción
- El levantamiento de los cuerpos se atrasó cerca de ocho horas.
Los fiscales de Santa Tecla esperaban que se definiera la jurisdicción
del sitio en que estaban los cuerpos.
- El sector es fronterizo entre Antiguo Cuscatlán y la capital.
- Los forenses no ha- bían llegado a la zona por la misma razón.
- Varias de las personas que presenciaban la escena estaban disgustadas
por el atraso.

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