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| Tradición. El baile de Los Moros surgió
en el Siglo XIX y aún se practica en varios lugares. Foto
EDH |
Geraldine Varela
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Pueblo nuevo de Cuscatancingo. Así se le llamó hace más
de cien años al sector que hoy se conoce como San Antonio Abad,
al norponiente de la capital.
En el Siglo XIX, los ancestros de la mayoría de sus actuales habitantes
emigraron desde ese municipio hacia las faldas del imponente Volcán
Quezaltepec (o de San Salvador), motivados por la fertilidad de sus tierras
para el cultivo.
Con el pasar del tiempo, el lugar se convirtió en un caserío.
En 1902 fue declarado cantón.
Tres años después, un 14 de febrero, por decreto legislativo,
se funda la Sociedad San Antonio Abad, y su población es separada
de la jurisdicción de Cuscatancingo. Se agrega al entonces Barrio
El Calvario, de San Salvador.
Ayer, sus descendientes, quienes se autodenominan toñecos,
celebraron el primer centenario de fundación de la Sociedad con
una misa presidida por Monseñor Fernando Sáenz Lacalle,
Arzobispo de San Salvador.
Julio César Méndez es el cuarto toñeco nacido en
San Antonio Abad con el mismo nombre y miembro de la Sociedad. Su segundo
apellido, Quintanilla, hace la diferencia entre ellos.
Cosas curiosas como ésa han transcurrido desde que se independizaron
de Cuscatancingo. Méndez relata que el pueblo se cambió
de municipio, no así su padrino, como ellos le llaman
a San Antonio Abad.
Según dijo, lo anterior causó polémica entre los
habitantes de Cuscatancingo y el pueblo nuevo. Fue tanta la
discordia que la imagen del Santo fue objeto de litigio, para determinar
en qué lugar debería reinar.
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| La iglesia de 1900. Foto
EDH |
Por dictamen de un juez se autorizó diseñar una nueva
figura del Santo, expresó Méndez. Pero lo hicieron
con pelo y barba negra, como señal de que es el patrón
de un pueblo joven, ya que Méndez informó que el de
Cuscatancingo (pueblo viejo) su cabello y barba son blancas.
La historia de San Antonio Abad se encuentra inmersa en el espacio que
ocupa actualmente su iglesia. En lo que antes era una ermita en 1800,
sus habitantes han conservado, en fotos y manuscritos antiguos, las tradiciones
de su gente.
Además, de generación en generación, la popular danza
de los Historiantes, aún es practicada por sus moradores.
Días de fiesta
- Durante el año festejan tres fechas importantes: en enero, sus
fiestas patronales en honor de San Antonio Abad; en agosto, la virgen
de La Asunción, también patrona de Mejicanos; y en diciembre
realizan la Cofradía del Niño Dios.
- Desde 1985, han tenido como guías espirituales a seis sacerdotes
jesuitas.
- Los miembros de la Sociedad San Antonio Abad han trabajado desde su
fundación en el desarrollo cultural y social del nuevo pueblo.
- A partir de la conmemoración de sus cien años, planean
recordar su creación cada vez que cumplan 25 años más.

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