elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Ese dios del amor

Los romanos lo llamaban Cupido y lo representaban como un joven alado, con dos flechas en un carcaj. Las sociedades del siglo XXI lo llaman igual, pero lo visualizan como un gran negocio

Publicada 14 de febrero 2005 , El Diario de Hoy

Rosemarié Mixco/Adda Montalvo
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com

La noche llegó y con ella el sueño reparador. Cerró los ojos en busca del descanso, pero un murmullo la sobresaltó: supo que alguien estaba con ella.

Poco después, percibió las formas de un cuerpo masculino. Él le sedujo los sentidos y le elevó al máximo la temperatura. Perdió la razón y se entregó a las más profundas emociones.

Sintió la fuerza de la pasión dentro de ella y se entregó sin saber que quien la había hecho suya era Amor.

El romance prohibido entre Cupido y Psiqué, un dios de la mitología romana y la hija de un mortal, ha inspirado a los artistas desde inicios de siglos de la era cristiana.

La primera de las referencias documentadas es atribuida al escritor romano Apuleyo (siglo II). Los amores de la pareja son el eje central de una de las historias que narra en su obra de ficción Las metamorfosis o El asno de oro, escrito considerado el origen de la novela latina.

Fue una moda

Luis Salazar Retana, maestro de historia del arte en la Universidad Matías Delgado, afirmó que Cupido aparece representado sobre todo en la plástica del siglo XV. “El amor fue un tema recurrente en la pintura de la corriente clásica al barroco”, dijo.

Muestra de ello son las decoraciones pictóricas en el Palacio Farnesina, de Roma, obra de Rafael; las del castillo de Sant’ Angelo, de Pierino de Vaga; o las de las vidrieras del Museo Conde de Chantilly.

Antonio Canova, uno de los grandes escultores italianos del XVI y XVII, esculpió la imagen de Cupido besando a Psiqué, que hoy resalta entre la colección del Museo del Louvre, en Francia.

A diferencia de los europeos, los artistas plásticos nacionales simplemente obviaron el tema.

El dios del amor también atrapó a los literatos y poetas alrededor del mundo. El escritor francés Jean de la Fontaine publicó, en 1669, una versión del mito que tituló Los amores de Pisqué y Cupido.

En El Salvador, el escritor Manlio Argueta reconoce que el amor no ha tenido un papel preponderante en la literatura.

Retana lo confirma e incluso cree que es mínima la actividad poética dedicada al tema. “Me atrevería a decir que David Escobar Galindo es de los pocos que cantan al amor”, resaltó.

San Valentín


El inglés William Shakespeare, en su obra Ofelia, hace referencia al 14 de febrero como el día de San Valentín, fecha dedicada al amor y la amistad.

Sobre lo anterior, Luis Salazar Retana aclaró que la celebración en sí nada tiene que ver con la mitología. Más bien es una fusión de tradiciones heredadas por los romanos y el cristianismo.

El 15 de febrero los latinos paganos celebraban el día de la fertilidad; festejos que fueron opacados por el papa Geracio en el siglo V de nuestra era. Éste trasladó la fiesta un día antes.

Eso coincidió con el aniversario de San Valentín, un obispo que fue martirizado por fomentar la amistad con Dios.
Hoy, tanto Cupido como el mártir sólo representan un negocio exitoso para los comerciantes.

Cupido y Psiqué

Las españolas María del Carmen Pérez Royo y María Luisa Ramos Morell, en su obra Latín: lengua y literatura, detallan que en los libros cuarto, quinto y sexto de la novela del latino Apuleyo, una anciana relata los amores de Cupido y Psiqué a una joven cautiva.

El cuento está inspirado en las tradiciones de la mitología griega y describe a Psiqué como una mujer de extraordinaria belleza, de la cual se enamora el dios Cupido.

La celosaVenus ordena a su hijo, el joven alado, que fleche a la doncella y la condene a un amor tormentoso.

Preso de la hermosura de la joven, Cupido decide llevársela a un lugar seguro donde la hace su mujer. Psiqué ignoraba la identidad de su esposo, porque el dios la dejaba sola durante el día y la amaba por la noche. De esa manera, mantuvo a salvo su secreto.

La cosquillita de la curiosidad se apoderó de Psiqué, después de la visita de sus dos envidiosas hermanas, que la incitaron a descubrir el rostro de su misterioso amado. Le dijeron que era un mounstruo.

Psiqué escondió un cuchillo debajo de su cama y fingió dormir. Tras dejarse seducir por su esposo, esperó que el sueño lo venciera para acercarle una lámpara de aceite y ver su cara.

Una traición

La sorpresa fue grande al verificar la divinidad de su dueño. Cupido, molesto por la traición, la condena a la soledad y la abandona.

Ante la desobediencia de su hijo, Venus decide vengarse contra la hermosa joven, imponiéndole una serie de cruelas pruebas.

Psiqué las atraviesa todas por amor a Cupido, pero cuando llega al infierno, en busca de una cajita con la hermosura divina, las fuerzas la traicionaron y quedó presa del sueño eterno.

En ese momento, Cupido llega en su auxilio y la devuelve a la vida, con un tierno beso.
El benevolente Júpiter ordena a Mercurio salvar a la joven y trasladarla al mundo de los dioses, donde se reúne con su amor y procrea a Voluptuosidad.

Venus
Es la diosa del amor. Hija de la espuma del mar de Chipre, fecundada por los genitales de Urano, quien fue castrado por Saturno. Es vista como la amante de la sonrisa y es madre de Cupido.
Minerva
Es la inteligencia, diosa consejera y protectora de la ciudad y de las instituciones políticas. No se relacionó con ningún hombre y se mantuvo virgen. Fue protectora de grandes héroes.
Artemis
Es la amante de los bosques y de la caza. Diosa de la virginidad, a la que le desagrada la presencia masculina. Castigaba a los que osaban contemplar su virginal desnudez.
Juno
Era la reina de los dioses, mujer y hermana del poderoso Júpiter. Protectora de las mujeres casadas y los partos. También era vista como una deidad celosa y envidiosa.
Cupido
Es el dios del amor, un caprichoso flechero de dos dardos: uno para los amores felices y el otro para los desgraciados. De la unión con Psiqué engendró una niña que llamó Voluptuosidad.
Tome nota
Los datos sobre la mitología, las artes y la literatura europea fueron consultados en la Internet.
www.culturaclasica.com
www.clio.rediris.es/actividades/
www.geocities.com/caronte99/
extra/mitologia.html

www.apocatastasis.com/
www.bibliotecasvirtuales.com/

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW