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Gloria. El tenista argentino saboreó la gloria en su propia
casa. Gaudio se hizo del torneo de Buenos Aires, ayer.
Fotos AP/ Reuters
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DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El argentino Gastón Gaudio no para de ganar y ayer conoció
el sabor de la gloria en su propia casa, tras derrotar en la final del
torneo de tenis de Buenos Aires, por 6-4 y 6-4, a su compatriota Mariano
Puerta.
Gaudio, segundo preclasificado y número ocho del mundo, sumó
así su segundo título consecutivo, después de haber
conquistado el trofeo de Viña del Mar hace una semana, enhebrando
una serie de 10 triunfos al hilo.
El campeón de Roland Garros impuso su técnica y su confianza
ahora a prueba de balas ante un Puerta ya cumplido, protagonista
del mayor batacazo del torneo, eliminó en cuartos al español
Carlos Moyá, primera cabeza de serie, y resucitado
en Buenos Aires después de un largo ostracismo.
Ganar París me da una confianza extra y una tranquilidad
en cada partido que antes no tenía. Disfruto mucho más que
antes, y eso hace que se pueda jugar mucho mejor que antes, señaló
el ganador.
En su sexta final consecutiva sobre arcilla, Gaudio cumplió un
nuevo sueño, el de levantar un trofeo en Argentina, y certificó
su flamante idilio con los hinchas que hace apenas un año y medio
lo defenestraban por un par de derrotas en la Copa Davis, en Moscú
y Málaga.
Además, embolsó su quinto título del circuito ATP,
antes fue campeón en Barcelona y Mallorca 2002, Roland Garros 2004
y Viña 2005, e inscribió su nombre en la galería
de campeones del ATP de Buenos Aires, junto a los del brasileño
Gustavo Kuerten, el chileno Nicolás Massú, Moyá y
el argentino Guillermo Coria.
El Buenos Aires Lawn Tennis Club lució ayer como en sus mejores
jornadas, con un lleno de 6 mil personas que presenciaron una final todo-argentina
en casa, que no se daba desde hace 23 años, cuando Guillermo Vilas
derrotó a Alejandro Ganzabal y ganó el Grand Prix de verano
del circuito ATP.
Gozo
La jornada fue una fiesta para el tenis del país sudamericano,
que, a decir del propio Moyá, es hoy la primera potencia
mundial del deporte blanco, con los próceres
Vilas y Gabriela Sabatini entregando los trofeos al campeón y subcampeón
del torneo.
Precisamente la primera ovación de la tarde se la llevó
Vilas, que más tarde debió ponerse en pie para saludar y
agradecer los aplausos del público. También Sabatini se
llevó su porción de reconocimiento.
Fue todo un síntoma: hubo más entusiasmo en las gradas con
ambos ex tenistas que con lo que estaban entregando en el court central
Gaudio y Puerta.
Es que, a pesar del impecable marco, el partido, de 1:32 horas de duración,
no permitió demasiado disfrute, y los memoriosos sintieron nostalgia
de los pasados duelos finales protagonizados por Coria y Moyá,
con una mayor dosis de dramatismo y tenis de alto vuelo.
Al final Gaudio se tiró de espaldas sobre el suelo, con los brazos
extendidos, para celebrar su momento de gloria. Es lo mejor que
me pasó después del título en París,
dijo Gaudio.
El Gato levantó también una réplica del
trofeo ganado en Roland Garros, y posó, escoltado por Vilas y Sabatini,
en una fotografía histórica entre los únicos tres
ganadores argentinos de torneos del Grand Slam.

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