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La trampa tiene preso al deporte

Hoy se cumple un año de la muerte del ciclista italiano Marco Pantani. La mafia podría haber intervenido en su carrera

Publicada 14 de febrero 2005, El Diario de Hoy

Aniversario. Hoy se cumple un año de su muerte. .Fotos EDH/ AP

DPA
El Diario de Hoy

deportes@elsalvador.com


La exclusión del Giro d’Italia, en 1999, por sospecha de doping fue el punto crucial en la carrera de Marco Pantani. La culpa de ello la tuvo la mafia de apuestas, según la más reciente teoría de conspiración formulada por Christina Jonsson, la que fuera novia del ídolo del ciclismo, fallecido el 14 de febrero de 2004.

Jonsson concedió una entrevista contenida en la biografía Marco Pantani, que saldrá pronto al mercado, en la que apunta a la mafia como culpable de la muerte de Pantani, acusación a la que la justicia italiana de momento no respondió.

“Él tenía la impresión de que su descalificación estaba planeada, que era una conspiración contra él”, afirma Jonsson sobre la expulsión del “Pirata” del Giro. “Después de la muerte de Marco, su compañero de equipo, Marco Velo, dijo a un diario que el 4 de julio, un día antes del control antidopaje a Marco, ya hubo rumores de que no continuaría en la carrera”, recuerda la danesa.

“Ya conocen que en Italia se hacen grandes apuestas sobre los eventos deportivos y las grandes figuras”, agregó Jonsson en una entrevista a la revista L’Hebdo.

Hoy, 14 de febrero, día de San Valentín, se cumple el primer año de la muerte de Pantani, fallecido en un hotel de Rimini a consecuencia de una sobredosis de cocaína, a la edad de 34 años.

Medidas

La Fiscalía ordenó la detención, bajo la acusación de homicidio, de tres personas que vendieron la droga mortal al ciclista, aquejado de depresiones.

El Pirata, natural de Cesenatico, que en 1998 ganó el Giro y el Tour de France, fue perseguido por la justicia de su país acusado de fraude deportivo tras su exclusión de la ronda italiana, en 1999.

La correspondiente ley fue promulgada en 1989 para combatir las trampas en las apuestas, ante todo en fútbol, pero se aplicó también al ciclista. Pantani manipuló resultados de acontecimientos deportivos por abuso de doping, fue el reproche de la justicia, que en última instancia desestimó tal acusación.

A dos etapas del final del Giro de 1999, Pantani fue excluido de carrera el 5 de junio en Madonna di Campiglio cuando iba líder con gran ventaja. Un control de sangre, sin previo aviso, constató un valor de hematocrito, cantidad de glóbulos rojos en sangre, del 52 por ciento, superior al límite del 50 por ciento que indicaba el doping con eritropietina (EPO). Pantani fue expulsado e Ivan Gotti ganó la definitiva “maglia rosa”.

El carismático cabeza rapada, quien tras su catástrofe personal en el Giro acaparó una vez más la atención deportiva con dos victorias de etapa en el Tour 2000, se sintió, según Christina Jonsson, como una “cabeza de turco” que tenía que sufrir por sí solo el dilema de su deporte.


Heridas abiertas
En la homilía del funeral de Pantani, hace un año, el obispo de Cesena, monseñor Antonio Lanfranchi, exhortó al mundo del deporte a “examinar su conciencia”. El diario deportivo La Gazetta dello Sport habla aún con motivo del primer aniversario de la muerte del ciclista de las “heridas abiertas” del ciclismo. Las revelaciones de Jonsson pueden abrir más esas heridas.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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