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Michelle Wie Tenista
Creo que son un poco ridículos, pero debo agradecerles
porque hacen que me esfuerce más.Fotos
EDH/ AP
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DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Michelle Wie y Tiger Woods tienen en común el haber empezado a
tierna edad en el golf. Woods, a sus 27 años, está completamente
consagrado, y por eso es la actual niña prodigio la que empieza
a acariciar un brillante futuro y acapara todas las atenciones.
Michelle cree que este es el año en el que conquistará su
primer título profesional, aferrada a una habilidad fuera de lo
común para una golfista de apenas 15 años de edad.
Los golfistas experimentados discuten si la jovencita debe buscar ya esos
títulos o madurar un poco más.
El saber ganar es un arte que se aprende poco a poco. Hay muchas
maneras de ganar y creo que he pasado por todas ellas, dijo Woods,
quien teme que la pequeña Michelle pueda lamentar el apresurar
sus pasos.
Pero Wie cree que la gloria está a la vuelta de la esquina. Por
siete golpes no superó el corte en su reciente participación
en un torneo masculino en Hawaii. Una niña que tiene todavía
un aparato corrector en los dientes jugando con los mejores golfistas
del mundo, parecía algo increíble.
Wie, de 1,82 metros de estatura, nació en Honolulu el 11 de octubre
de 1989. Sus padres sostienen que es una excelente estudiante y entre
sus pasatiempos favoritos figuran la lectura, el dibujo y la computación.
Woods no jugó su primer campeonato de la PGA hasta que cumplió
16 años y tampoco pasó el corte en sus primeras participaciones.
Wie debutó en 2004 en el tour de la PGA masculino con dos rondas
de 72 y 68 golpes en el torneo de Honolulu y fue eliminada por un impacto.
Este año se pensaba que podía ser la primera mujer desde
1945 en pasar el corte en un torneo de la PGA. La última fue Babe
Zaharias en el Abierto de Tucson, Arizona.
Wie tiene en su haber la Copa Curtis ganada como amateur en 2003 y dice
que le dan risa los que creen que no debe jugar a un nivel mayor. Creo
que son un poco ridículos, pero debo agradecerles porque hacen
que me esfuerce más, declaró.
La precoz golfista empató en el cuarto lugar en el campeonato Nabisco
del 2003, uno de los torneos mayores de la LPGA, el circuito femenino
estadounidense. Fue decimotercera en el US Open, hizo el corte en los
siete torneos de la LPGA en que participó y terminó sólo
una vez por encima del puesto 20.
Su entrenador, David Leadbetter, está convencido de tener un diamante
en bruto en sus manos. Michelle es una persona madura, se siente
físicamente fuerte, tiene variedad de golpes y el ganar o perder
para ella no es una verdadera prueba de sus progresos.
La revista Sports Illustrated recomendó a los aficionados no apartar
su vista de ella. Aparentemente los patrocinadores comerciales no tienen
aún la misma opinión y no se sabe que le hayan ofrecido
aún buenos contratos.

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