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Falló. Kaká recibe falta de Batista Junior, de Reggina.
.Fotos EDH / AP
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EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El Milan venció ayer al Reggina gracias a un autogol rocambolesco
del defensa local Marco Zamboni, en la primera parte, lo que le permite
seguir el paso del líder, Juventus, del que le siguen separando
dos puntos.
Que el Milán no iba a tenerlo muy asequible lo evidenciaba tanto
la buena posición liguera del Reggina (undécimo, lejos de
la zona descenso) como que en la presente campaña hayan caído
en el estadio Granillo el Juventus y el Roma, así como
que el Inter sólo saliese con un empate.
Además, de las cuatro anteriores visitas, el cuadro milanista sólo
se había llevado un triunfo (22-04-2000) y un empate.
Y a ello se unía la necesidad del Milan de ganar para no despegarse
de un líder, Juventus de Turín, que horas antes había
derrotado al Udinese, situándose con cinco puntos de ventaja.
El Reggina afrontó la contienda de forma cauta, agazapado, pero
dejando pocos espacios. Era consciente de que el Milan pondría
un fuerte ritmo en la búsqueda de contrarrestar la victoria juventina.
Hasta el final apenas llegaron ocasiones peligrosas de gol para una y
otra meta. La primera la malogró Kaká (min. 79), que desaprovechó
un contragolpe con tres jugadores milanistas y un solo defensa local.
Lo pagó siendo sustituido por el portugués Manuel Rui Costa.
La ocasión del Reggina llegó en un saque de falta lateral
que rebotó en Bonazzoli y Dida se encontró el balón
(min. 81). Y para cerrar, en los últimos instantes, Serginho emuló
el fallo de su compatriota y brasileño Kaká. Todo se cerró
con el 0-1, que llegó de forma rocambolesca.

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