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Efectivo. El delantero del Schalke Gerald Asamoah celebra su gol
después de anotarle al Wolfsburg. Foto
EDH
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DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El Schalke puso la nota deportiva ayer en la Bundesliga al golear al Wolfsburgo
3-0 y alcanzar así la punta de la tabla de posiciones junto al
Bayern Múnich, pero la atención especial sigue siendo para
los árbitros y sus polémicas decisiones sobre el campo.
Presionados por el trasfondo del escándalo que sacude al fútbol
alemán por la confesión de un juez de que manipuló
varios partidos en favor de la mafia de las apuestas, los árbitros
tuvieron ayer varias decisiones muy cuestionadas.
La goleada por 3-0 del Schalke al Wolfsburgo, que sufrió la séptima
derrota en los últimos ocho partidos, fue incuestionable. El Wolfsburgo,
con el cuarteto argentino integrado por Andrés DAlessandro,
Diego Klimowicz, Facundo Quiroga y Juan Carlos Menseguez, se mostró
inoperante, con serias deficiencias en la defensa.
Los dos primeros goles del Schalke los convirtieron Gerald Asamoah, a
los 13 minutos, tras tiro libre del brasileño Lincoln, y el segundo
del danés Ebbe Sand, a los 35, al concetar un tiro de esquina de
Lincoln. El 3-0 final fue para Mike Hanke, a los 85 minutos.
El 1-0 del Dortmund ante el Bochum con gol del checo Jan Koller ante 76
mil espectadores, sí dará de qué hablar por lo que
pitó el árbitro Hermann Albrecht. Lo de hoy (ayer)
fue escandaloso, comentó al final del encuentro el técnico
del Bochum, Peter Neururer. El colegiado perjudicó al Bochum al
no cobrar un clarísimo penal e invalidar un gol legítimo.
Otro escenario de la polémica fue el Hamburgo-Stuttgart (2-1).
Abrió el marcador la visita con el húngaro Imre Szabics
a los 15 minutos, pero 60 segundos después, el bosnio Serguei Barbarez
logró la igualdad. Después vino la polémica.
El árbitro Uwe Kemmling no cobró un penal a favor del Stuttgart,
y para colmo expulsó, sin motivo aparente, al croata Boris Zivcovic,
lateral derecho de los visitantes. Al final, desniveló para el
Hamburgo Daniel van Buyten, con un soberbio cabezazo.
Matthias Sammer, técnico del Stuttgart, fue claro y dijo: Hoy
hubo circunstancias muy extrañas. Si digo lo que pienso me suspenden
de por vida, pero esto es el colmo.

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