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El fútbol alemán, con olor a polémica

Alemania. El liderato de la Bundesliga es cosa de dos, el Bayern Múnich y el Schalke lo comparten

Publicada 13 de febrero 2005, El Diario de Hoy

Efectivo. El delantero del Schalke Gerald Asamoah celebra su gol después de anotarle al Wolfsburg. Foto EDH

DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


El Schalke puso la nota deportiva ayer en la Bundesliga al golear al Wolfsburgo 3-0 y alcanzar así la punta de la tabla de posiciones junto al Bayern Múnich, pero la atención especial sigue siendo para los árbitros y sus polémicas decisiones sobre el campo.

Presionados por el trasfondo del escándalo que sacude al fútbol alemán por la confesión de un juez de que manipuló varios partidos en favor de la mafia de las apuestas, los árbitros tuvieron ayer varias decisiones muy cuestionadas.

La goleada por 3-0 del Schalke al Wolfsburgo, que sufrió la séptima derrota en los últimos ocho partidos, fue incuestionable. El Wolfsburgo, con el cuarteto argentino integrado por Andrés D’Alessandro, Diego Klimowicz, Facundo Quiroga y Juan Carlos Menseguez, se mostró inoperante, con serias deficiencias en la defensa.

Los dos primeros goles del Schalke los convirtieron Gerald Asamoah, a los 13 minutos, tras tiro libre del brasileño Lincoln, y el segundo del danés Ebbe Sand, a los 35, al concetar un tiro de esquina de Lincoln. El 3-0 final fue para Mike Hanke, a los 85 minutos.

El 1-0 del Dortmund ante el Bochum con gol del checo Jan Koller ante 76 mil espectadores, sí dará de qué hablar por lo que pitó el árbitro Hermann Albrecht. “Lo de hoy (ayer) fue escandaloso”, comentó al final del encuentro el técnico del Bochum, Peter Neururer. El colegiado perjudicó al Bochum al no cobrar un clarísimo penal e invalidar un gol legítimo.

Otro escenario de la polémica fue el Hamburgo-Stuttgart (2-1). Abrió el marcador la visita con el húngaro Imre Szabics a los 15 minutos, pero 60 segundos después, el bosnio Serguei Barbarez logró la igualdad. Después vino la polémica.

El árbitro Uwe Kemmling no cobró un penal a favor del Stuttgart, y para colmo expulsó, sin motivo aparente, al croata Boris Zivcovic, lateral derecho de los visitantes. Al final, desniveló para el Hamburgo Daniel van Buyten, con un soberbio cabezazo.

Matthias Sammer, técnico del Stuttgart, fue claro y dijo: “Hoy hubo circunstancias muy extrañas. Si digo lo que pienso me suspenden de por vida, pero esto es el colmo”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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