Agencias
El Diario de Hoy
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Los
guerrilleros palestinos dispararon rondas de mortero y cohetes contra
varios asentamientos judíos en la Franja de Gaza, en un brote de
la violencia que incluyó la muerte de dos árabes.
El líder palestino Mahmoud Abbas cesó ayer a sus comandantes
de seguridad y advirtió a los guerrilleros que no tolerará
nuevas violaciones de la tregua.
Entre los 20 mandos que perdieron sus puestos figuran el brigadier general
Abdel Razek Majaidie, jefe de Seguridad Pública, y el jefe de la
policía Saeb al-Ajed, en un indicio de que Abbas está empeñado
en hacer cumplir el cese de fuego.
Hamas se atribuyó el ataque con morteros y cohetes, uno de los
mayores en cuatro años de violencia, contra dos asentamientos en
el sur de la Franja de Gaza. Los militares manifestaron que no hubo bajas,
y la televisión israelí mostró solamente daños
menores en algunos edificios.
Hamas indicó que el ataque fue una represalia por la muerte de
dos palestinos el miércoles. Uno de ellos murió al estallar
una bomba, que, al parecer, intentaba colocar, y el otro fue muerto a
tiros por los soldados cuando se acercaba a un asentamiento.
El Primer Ministro israelí, Ariel Sharon, afirmó
en una entrevista periodística que está dispuesto a liberar
una cantidad significativa de presos palestinos, que participaron en ataques
mortíferos, si los guerrilleros cesan sus agresiones durante la
retirada israelí de la Franja de Gaza dentro de unos meses.