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Miriam Mixco
El Diario de Hoy
miriammixco@hotmail.com
Es frecuente oír que muchos salvadoreños residen sin documentos
en Estados Unidos, pero pocos nos percatamos de que en nuestro país
existen alrededor de 600 mil personas que viven indocumentadas. Esta inexistencia
legal tiene repercusiones de toda índole.
Ha caminado por esta vida nueve años sin ninguna identidad
legal, aunque todos la conocen como Ruth Noemy
Aunque al igual que
sus hermanos llegó a un hogar carente de abundancias, no comparte
con ellos un privilegio, el de existir, el de ser alguien a quien las
leyes salvadoreñas reconozcan como ciudadana con derechos, entre
ellos, contar con un nombre y una nacionalidad. (El Diario de Hoy,
domingo 9 de enero de 2005).
Este periódico ilustró muy bien este problema en un reportaje
titulado: Vivir en el anonimato, que afrontan miles de salvadoreños
que por diversas circunstancias (pobreza y, sobre todo, descuido) no existen,
legalmente, porque no han sido asentados en el Registro del Estado Familiar
de las alcaldías.
La Constitución de la República, en su Artículo 36,
inciso 3, establece que toda persona tiene derecho a tener un nombre que
le identifique.
La Convención sobre los Derechos del Niño, por su parte,
estipula como un derecho del infante que sea inscrito de inmediato después
de su nacimiento, a tener un nombre, adquirir una nacionalidad y, en la
medida de lo posible, a conocer a sus padres y ser cuidado por ellos.
Para ayudar a resolver este problema, a través de una ley especial
transitoria que se encuentra en estudio en la Asamblea Legislativa, se
facilitará la inscripción del nacimiento de los menores
de edad, que no han sido asentados en el Registro del Estado Familiar
respectivo, para garantizar de esta manera su identidad.
En mi calidad de presidenta del Registro Nacional de Personas Naturales
(RNPN), he reiterado, ante nuestros legisladores, diferentes organismos,
medios de comunicación y a la opinión pública en
general, la urgente necesidad de contar con esta ley. Los indocumentados
en nuestro país representan el 9.8 por ciento de la población
del país.
No tienen derecho, por ejemplo, a asistir a clases, y en los casos en
que es posible que asistan a la escuela, no pueden recibir un diploma.
La legislación permitirá que el RNPN efectúe los
asientos, se lleve el registro de nacimientos, y que su inscripción
no cause el pago de derechos o multas de ninguna especie.
Muchas familias, en especial en el área rural, dejan para después
el asentamiento de sus hijos. Años más tarde, cuando quieren
cumplir con esta obligación, les informan que tienen que pagar
una multa, la cual, por lo general, no pueden cancelar.
Muchos padres de familia se dan cuenta de la dimensión del problema
hasta que van a matricular a sus hijos en kinder o primer grado. En las
escuelas les piden la partida de nacimiento. Algunos optan por mentir:
He perdido la partida, pero pronto iré a la alcaldía
a sacarla.
Otros suplican a los directores que permitan estudiar a sus hijos, y algunos
reconocen de inmediato su descuido e intentan solucionarlo.
La nueva normativa será acompañada con una campaña
de divulgación y concientización, para que todos los padres
de familia que tienen hijos sin asentar en los respectivos registros puedan
hacerlo gratuitamente en el Registro Nacional de Personas Naturales. Pero
es importante indicar que será de carácter temporal (su
vigencia durará dos años), por lo que habrá que hacer
esfuerzos para no dejar para última hora esta oportunidad y evitar
pedir prórrogas a la ley.
También es vital dejar en claro que la legislación no se
prestará a fraudes, y que todo aquel que intente registrar a un
niño para otros fines tendrá que someterse a la justicia
y será castigado conforme a las leyes.
Es por ello que cuando se descubra o existan fuertes indicios de falsedad
en la documentación o información proporcionada y se detecte
la posibilidad de que ha infringido la normativa penal, se avisará
a las autoridades para los efectos conducentes.
Sé que, como padres de familia, queremos a nuestros hijos. No desperdiciemos
esta facilidad y demos una prueba de amor a nuestros pequeños,
cuyo nacimiento no ha sido asentado en el Registro del Estado Familiar
respectivo, para que puedan tener un nombre, asistir a la escuela, existir
legalmente, y, cuando sean adultos, tengan derecho a obtener su Documento
Único de Identidad, casarse o salir del país.
*Presidenta del Registro Nacional de las Personas
Naturales

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