 |
|
Merma. En términos de costos, la mayor parte del ajuste
recae en los créditos categoría C. Fotos
EDH/Felipe Ayala
|
José
Luis Henríquez
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Con el objeto de prepararse
para cumplir con las normas emanadas de Basilea II, la Superintendencia
del Sistema Financiero (SSF) ha creado un instructivo con el cual pretende
incrementar las reservas de incobrabilidad por préstamos.
Las reservas son constituídas por la banca para cubrirse
las espaldas ante pérdidas futuras por préstamos irrecuperables.
Dependiendo del nivel de morosidad que tengan, así es el porcentaje
de recursos que destinan para protegerse.
Con la nueva norma, la SSF impondría a los créditos categoría
A (los que están al día) una reserva por incobrabilidad
del 1%, que actualmente no se aplica.
De igual modo, créditos con categoría B (con
mora de entre 30 a 90 días), que actualmente reservan el 1% sobre
el crédito subirían hasta un 5%.
Los préstamos tipo C que provisionan el 10% (retrasos
de entre 90 a 180 días), se verían elevados hasta el 25%.
Los préstamos categoría D, que constituyen provisiones
por incobrabilidad del 50% (mora de entre 180 a 360 días), incrementarían
la provisión hasta el 60%, mientras que los tipo E
que ya reservan el 100% (por mora de más de un año), mantendrían
su clasificación.
La nueva normativa de la Superintendencia estaba planeada para implementarse
a finales del año pasado pero debido a las protestas de la banca,
emanadas casi inmediatamente después de conocer los probables cambios,
fue dejada en suspenso y ahora se pretende realizar un análisis
más profundo de la situación.
Para tal efecto, se ha contratado a un consultor internacional, que fue
superintendente de bancos de Chile, quien junto a un equipo de expertos,
evaluará las disposiciones que se encuentran en el congelador y
efectuará las recomendaciones del caso.
El plazo fatal para levantar la suspensión es el 11 de abril de
2005, fecha en la cual el órgano supervisor dictará su posición.
|
|
|
La Superintendencia Financiera
busca crear más reservas, pero Basilea pide que se creen
las reservas necesarias.
Albino Román
Presidente del Banco Uno
|
|
|
|
Esto debe estudiarse muy
bien porque va en exceso de lo que las normas de Basilea exigen,
y nos corta capacidad de maniobra.
Marlena de Gómez
Vicepresidenta del Banco Americano
|
Estudio
Viendo el problema que se le viene a la banca, la clasificadora internacional
de riesgo, Fitch Ratings, elaboró un estudio en el cual señala
que el impacto será tremendo en las utilidades de las instituciones
financieras.
De acuerdo con el análisis, las reservas actuales alcanzan los
$180.1 millones, las que al ser modificadas tal y como propone la Superintendencia
se incrementarían hasta los $347 millones.
El documento de Fitch estima que el costo del ajuste será considerable
e incluso podría resultar en significativas presiones para la viabilidad
de algunas financieras en el corto plazo.
La situación podría ser más delicada al menos
para cinco de los 14 bancos, ya que sus requerimientos de reservas adicionales
representan más de dos veces las utilidades del 2004, y más
del 15% de su patrimonio a junio de 2004, reza el informe.
Banqueros se muestran preocupados
Los banqueros no están muy conformes con la medida
pues saben que les mermará gran parte de sus utilidades, aparte
de que significará menos capacidad para otorgar créditos.
Albino Román, presidente del Banco Uno, señaló que
las normas de Basilea buscan en toda entidad financiera que cuente con
las reservas necesarias pero no crearlas solo así porque así.
Explicó que detrás de la propuesta de la SSF hay elementos
matemáticos, pero no existe en el trasfondo un estudio real para
determinar dicho incremento.
Según el ejecutivo bancario, el mismo consultor contratado no está
totalmente de acuerdo con la normativa en estudio, razón por la
que se ahondará en la misma.
La vicepresidenta del Banco Americano, Diana Marlena de Gómez,
apuntó que con la propuesta, toda la cartera A y B, que constituyen
el 80% de los créditos del sistema, deberían crear el 6%
de reservas.
Eso es un gasto que va contra las utilidades. Este costo debe estudiarse
muy bien porque le quita capacidad de maniobra a los bancos y nos limitaría
la capacidad de crédito, dijo la vicepresidenta.
Provisiones que la banca debe constituir
Tipo de crédito reserva actual proyectada
A (préstamos sanos) 0% 1%
B (con poco atraso) 1% 5%
C (deficientes) 10% 25%
D (de difícil recuperación) 50% 60%
E (irrecuperables) 100% 100%

|