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| Mejora salud. Herbert se recupera en la sala
de Cirugía Plástica del Hospital Bloom.Foto
EDH |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Un posible descuido de una promotora de salud en la limpieza de los utensilios
de vacunación podría estar detrás de la grave infección
que padeció Herbert Enrique Ayala Durán, un bebé
de cuatro meses, y que estuvo a punto de costarle la vida.
Como indica uno de los pediatras que le atendió en la Unidad de
Cuidados Intensivos del Hospital Bloom, el paciente llegó al centro
a finales del mes pasado y tuvo que ser operado de emergencia pocas horas
después. Los cirujanos le amputaron desde el tercio medio del antebrazo
izquierdo.
Lastimosamente, fue lo mejor que se pudo hacer. El bebé llegó
como hinchadito al hospital, y ya no le llegaba irrigación a esa
parte del cuerpo, indicó el especialista, quien prefirió
omitir su identidad.
Según el historial clínico, una promotora le administró
al pequeño la vacuna pentavalente días atrás. Poco
después, el bebé presentó constantes diarreas y vómitos.
Puede que la técnica no fuese tan limpia, dijo el pediatra
intensivista, quien deja entrever serias sospechas de que la infección
pudo deberse a la inyección.
Cuando el paciente fue trasladado al Bloom, según el director del
hospital, Carlos Baltodano, el bebé tenía un absceso en
la nalga derecha y estaba inflamado.
La propia infección le causó una coagulación
dentro de los vasos sanguíneos, en concreto, en una de las arterias
de la mano, indicó el funcionario.
Menos de 24 horas después de su ingreso, pasó al quirófano,
donde se intentó liberar los tejidos para mejorar la circulación
sanguínea en esa parte del cuerpo, pero los esfuerzo fueron en
vano.
Al final, después de consultar a los padres, procedimiento habitual
en este tipo de cirugías, los cirujanos plásticos tuvieron
que proceder a la amputación, para evitar así que la infección
afectara otras partes del organismo.
En la actualidad, el paciente se recupera en la sala de Cirugía
Plástica del mencionado centro pediátrico.
Según un periódico local, el padre de la víctima,
Vladimir Ayala, demandó ante la Fiscalía al director del
Hospital Bloom, Carlos Figueroa Baltodano, por encubrir a uno de los médicos.
El afectado aduce que se trata de un caso de mala praxis; según
él, uno de los empleados le dañó una parte de los
tejidos del antebrazo cuando le ponían el suero intravenoso. El
director no se pronunció al respecto.

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