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| Nosocomio. El Rosales tuvo su pozo luego de los
sismos de 2001. Foto EDH |
Lorena Baires
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Una cuadrilla de técnicos de la Administración Nacional
de Acueductos y Alcantarillados (Anda) desconectará los pozos que
alimentan a los hospitales Rosales y Militar, para realizar labores de
limpieza.
Max Sorto, gerente de la Región Central, informó que la
actividad se iniciará este jueves con el corte de la energía
de la línea primaria, que moviliza las turbinas y el motor.
Luego se introduce una especie de pistón a 80 metros de profundidad,
para presionar el líquido y que éste se expanda, detalló.
Luego insertan un cepillo especial que limpiará las rejillas por
donde se cuela el agua hasta la superficie. El aparato retirará
el sedimento que se ha acumulado entre los orificios.
Al final, mezclan un líquido químico para deshacer los residuos
sólidos que pudieran quedar.
Sacamos un poco más de mil 600 barriles de agua con suciedades,
que son descargados en el sistema de aguas residuales, agregó
Sorto.
El Hospital Rosales cuenta con un pozo que está detrás de
la antigua Escuela de Enfermería. Mientras que en el Nosocomio
Militar hay dos.
Alfredo García, jefe del departamento de Pozos, dijo que el mantenimiento
servirá para evaluar el estado actual de los tres captadores.
La Anda, invertirá más de diez mil dólares en el
proceso que permitirá mejorar la calidad que llega hasta los centros
de salud.

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