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Concluyen fiestas patronales

Ahuachapán. El domingo fue el recorrido de carrozas. Además hubo quema de pólvora. El 19 de febrero festejarán 150 años de entronización del Dulce Nombre de Jesús

Publicada 8 de febrero , El Diario de Hoy

Roberto D. Zambrano
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


Con la tradicional procesión en honor del Dulce Nombre de Jesús y una espectacular quema de pólvora, culminaron los festejos patronales de la ciudad de Ahuachapán.
Las principales actividades se desarrollaron el pasado domingo 6 de febrero.

Cientos de feligreses y devotos acompañaron el recorrido de la carroza del patrono, la cual era alusiva a los 150 años de haber sido entronizada en la cabecera departamental.

La procesión comenzó a las 6:00 p.m. y recorrió las principales calles hasta llegar al templo parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Allí, frente al atrio, tuvo lugar la alborada.

Las festividades se desarrollaron desde el 29 de enero con el tradicional desfile del correo. Después hubo otras actividades organizadas por los diferentes barrios e instituciones; entre éstas, el Destacamento Militar No, 7 (DM-7).

Dicha institución castrense celebró su día el 4 de febrero, con la presentación de destrezas militares y, posteriormente, el acto de coronación de su reina, Claudia Verónica Linares, en el Parque La Concordia. El acto fue encabezado por el alcalde Rafael Morán y el comandante de esa guarnición militar, coronel Héctor Grijalva.

Historia

La historia cuenta que la imagen del Hijo de Dios inicialmente fue llevada al municipio de Tacuba, ubicado a 15 kilómetros de Ahuachapán. Ahí permaneció por algún tiempo hasta que, en el mes de junio de 1776, un terremoto destruyó el templo colonial del lugar.

De inmediato fue trasladada al templo Nuestra Señora de la Asunción, en la cabecera departamental.

A pesar de que fue colocada en el lado poniente de la sacristía, muchos católicos llegaban a venerarla. Fue así como esta tradición empezó a tener importancia, por lo que el entonces párroco Isidro Méndez la consagró para posteriormente trasladarla al altar mayor del principal templo católico.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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