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Dos perecieron en tiroteo en El Sauce

La Unión. Eran amigos desde hace muchos años. Tras ingerir licor se agredieron. Otra persona resultó herida

Publicada 8 de febrero , El Diario de Hoy

Consternados. Anastasia Alvarez,suegra de Alonso Hernández prepara el altar para la velación de éste. Fotos EDH/Insy Mendoza

Insy Mendoza
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


La amistad de muchos años se convirtió en tragedia por abusar del licor y las armas.

Justiniano López, de 32 años y Alonso Hernández, de 45, siempre se habían llevado muy bien. Todos conocían la amistad que les unía.

El domingo algo pasó y se mataron a balazos.
La tarde de ese día estaban ambos en la casa del primero, en el cantón El Rincón, de El Sauce. Ingerían licor y discutieron.

Sin detalles

Nadie sabe a qué se debió la pelea. En la PNC, según detalló el subinspector Leopoldo Wathion, establecieron que el hecho ocurrió a las cinco de la tarde. López mató a Hernández, cuyo cuerpo quedó tendido en el sitio.

El responsable quitó el arma a Alonso y huyó con una pistola en cada mano.
La PNC sostiene que iba gravemente herido y que murió cuando escapaba.

Algunos vecinos expresan que, al huir, otras personas quitaron las armas a Justiniano y le dispararon en la cabeza. Al parecer en ese momento se produjo una segunda balacera y resultó herido Francisco Álvarez.

La PNC tendrá que profundizar sus investigaciones para determinar lo ocurrido. Los parientes de ambos amigos estaban consternados. La suegra de Hernández, Anastasia Álvarez, consideraba increíble lo ocurrido por la gran amistad que había entre los dos hombres.

Igual pensaba Casimiro Álvarez, el padre de Justiniano. “Ellos se llevaban muy bien, pero el licor se puso en medio”, lamentó.

El estaba en una casa cercana cuando ocurrió el tiroteo y se sorprendió al saber lo que había pasado.

Pocos vecinos quieren hablar de lo ocurrido. Al parecer, las dos familias son estimadas en la zona.

Sólo hubo un vecino que recordó que hechos como éste eran comunes hace tres décadas, cuando la mayoría de hombres portaba armas desde temprana edad.

Pero cuando muchos decidieron emigrar a Estados Unidos, esto se acabó.
“Parece que estamos volviendo a los viejos tiempos. Ojalá no sea así”, comentó triste.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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