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Rodrigo Chávez
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Coca Cola tiene un nuevo competidor muy peculiar: Mecca Cola. El mercado
objetivo de esta nueva bebida son todas aquellas personas del Medio Oriente
que rechazan la política exterior de Estados Unidos y los símbolos
americanos tales como Coca Cola. El argumento es que estas personas no
tomarán Coca Cola, pero sí tomarán una bebida parecida,
siempre que no sea americana.
Mecca Cola utiliza colores similares a los de Coca Cola y ha anunciado
que el 20% de sus ganancias irá a caridades palestinas y musulmanas.
El mercado de más de 1000 millones de musulmanes da a Mecca Cola
mucho espacio para crecer. Otros competidores, como Qibla Cola y Zam Zam
Cola, también se están enfocando en este mercado.
¿ Pero qué significa esto? ¿Qué podemos concluir
de esto, además del obvio sentimiento antiamericano prevaleciente
en el Medio Oriente?
Mecca Cola simboliza el problema que Estados Unidos podría tener
al implementar su Poder Suave ( Soft Power). El Poder Suave,
según el ex subsecretario de Defensa de la Administración
Clinton, Joseph Nye, se puede definir como la capacidad de influencia
que tiene un país sobre otros basado en lo atractivo que es su
cultura, ideología y sistema político. El Poder Suave ha
sido clave para Estados Unidos al afrontar varios tipos de problemas.
Por ejemplo, las propuestas americanas para afrontar los problemas ambientales
y crear sistemas financieros más estables se han implementado en
varios países debido al Poder Suave de Estados Unidos.
Sin embargo, los estados también tienen Poder Duro (Hard Power).
El poder duro se basa en el poder militar y económico de un país.
La amenaza de los Talibanes en Afganistán y la de Sadam Hussein
en Iraq se resolvieron con el Poder Duro de Estados Unidos.
Si el Poder Duro depende de la fuerza militar y económica de un
país, el Poder Suave depende de la credibilidad que el sistema
político de ese país tenga ante otros países. Por
ejemplo, si las naciones del tercer mundo piensan que el modelo político
y social americano funciona, entonces estarán más dispuestas
en aceptar las propuestas de Washington, para reducir el tráfico
de drogas y aumentar el libre comercio.
Los tratados de libre comercio son, en gran parte, producto del Poder
Suave de Estados Unidos. La preferencia de la mayoría de estudiantes
de países subdesarrollados por estudiar en universidades estadounidenses
aumenta el Poder Suave de Estados Unidos. Por ello, la Unión Europea
(UE) ha iniciado una estrategia para atraer estudiantes extranjeros. Esto
aumentaría el Poder Suave europeo.
El surgimiento de Mecca Cola simboliza que la credibilidad del sistema
político y social americano tiene problemas en ciertas áreas
del mundo. Si esto se generaliza, el Poder Suave americano se podría
reducir.
El Poder Suave americano también afronta la competencia de los
Poderes Suaves de otros países. El modelo político americano
(basado en elecciones libres, una economía abierta, el individualismo,
un Estado benefactor reducido y campañas electorales basadas en
la publicidad y la imagen) tiene competencia.
La Unión Europea, por ejemplo, también está promoviendo
su modelo político y social. El modelo europeo se basa en un sistema
parlamentario, un Estado benefactor fuerte, educación pública
y diversidad cultural. Este modelo ha sido muy atractivo para los países
de Europa del Este y para algunas ex repúblicas soviéticas.
La Unión Europea, a pesar de que no tiene el poder militar de Estados
Unidos, tiene un poder económico cada vez más mayor. Su
Producto Interno Bruto (PIB) es casi igual que el de Estados Unidos. Incluso,
la Unión Europea ya superó a Estados Unidos como el principal
socio comercial de China. Esto implica que su Poder Duro también
aumentará. Por otro lado, China y algunos países de Asia
ofrecen otro modelo. Su modelo se basa en un sistema autoritario con prosperidad
económica y apertura comercial, es decir, un capitalismo autocrático.
Claramente, los tres modelos han adoptado la teoría de los Arcos
Dorados como premisa. La teoría de los Arcos Dorados, expuesta
por el columnista de The New York Times Thomas Friedman, sostiene que
dos países que tienen una tienda de McDonalds (cuyo símbolo
son los Arcos Dorados) no van a la guerra. Esto implica que dos países
con economías basadas en el libre mercado resolverían sus
diferencias por medios pacíficos. Por lo tanto, aunque la mayoría
de países subdesarrollados ha implementado reformas basadas en
la teoría de los Arcos Dorados, les falta decidir qué modelo
político les parece más atractivo: Estados Unidos, Unión
Europea o China.
*Columnista de El Diario de Hoy.

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