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Mecca Cola y el Poder Suave


El surgimiento de Mecca Cola simboliza que la credibilidad del sistema político y social americano tiene problemas en ciertas áreas del mundo. Si esto se generaliza, el Poder Suave americano se podría reducir.

Publicada 8 de febrero 2005, El Diario de Hoy


Rodrigo Chávez
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

Coca Cola tiene un nuevo competidor muy peculiar: Mecca Cola. El mercado objetivo de esta nueva bebida son todas aquellas personas del Medio Oriente que rechazan la política exterior de Estados Unidos y los símbolos americanos tales como Coca Cola. El argumento es que estas personas no tomarán Coca Cola, pero sí tomarán una bebida parecida, siempre que no sea americana.

Mecca Cola utiliza colores similares a los de Coca Cola y ha anunciado que el 20% de sus ganancias irá a caridades palestinas y musulmanas. El mercado de más de 1000 millones de musulmanes da a Mecca Cola mucho espacio para crecer. Otros competidores, como Qibla Cola y Zam Zam Cola, también se están enfocando en este mercado.

¿ Pero qué significa esto? ¿Qué podemos concluir de esto, además del obvio sentimiento antiamericano prevaleciente en el Medio Oriente?

Mecca Cola simboliza el problema que Estados Unidos podría tener al implementar su Poder Suave ( “Soft Power”). El Poder Suave, según el ex subsecretario de Defensa de la Administración Clinton, Joseph Nye, se puede definir como la capacidad de influencia que tiene un país sobre otros basado en lo atractivo que es su cultura, ideología y sistema político. El Poder Suave ha sido clave para Estados Unidos al afrontar varios tipos de problemas. Por ejemplo, las propuestas americanas para afrontar los problemas ambientales y crear sistemas financieros más estables se han implementado en varios países debido al Poder Suave de Estados Unidos.

Sin embargo, los estados también tienen Poder Duro (Hard Power). El poder duro se basa en el poder militar y económico de un país. La amenaza de los Talibanes en Afganistán y la de Sadam Hussein en Iraq se resolvieron con el Poder Duro de Estados Unidos.

Si el Poder Duro depende de la fuerza militar y económica de un país, el Poder Suave depende de la credibilidad que el sistema político de ese país tenga ante otros países. Por ejemplo, si las naciones del tercer mundo piensan que el modelo político y social americano funciona, entonces estarán más dispuestas en aceptar las propuestas de Washington, para reducir el tráfico de drogas y aumentar el libre comercio.

Los tratados de libre comercio son, en gran parte, producto del Poder Suave de Estados Unidos. La preferencia de la mayoría de estudiantes de países subdesarrollados por estudiar en universidades estadounidenses aumenta el Poder Suave de Estados Unidos. Por ello, la Unión Europea (UE) ha iniciado una estrategia para atraer estudiantes extranjeros. Esto aumentaría el Poder Suave europeo.

El surgimiento de Mecca Cola simboliza que la credibilidad del sistema político y social americano tiene problemas en ciertas áreas del mundo. Si esto se generaliza, el Poder Suave americano se podría reducir.

El Poder Suave americano también afronta la competencia de los Poderes Suaves de otros países. El modelo político americano (basado en elecciones libres, una economía abierta, el individualismo, un Estado benefactor reducido y campañas electorales basadas en la publicidad y la imagen) tiene competencia.

La Unión Europea, por ejemplo, también está promoviendo su modelo político y social. El modelo europeo se basa en un sistema parlamentario, un Estado benefactor fuerte, educación pública y diversidad cultural. Este modelo ha sido muy atractivo para los países de Europa del Este y para algunas ex repúblicas soviéticas.

La Unión Europea, a pesar de que no tiene el poder militar de Estados Unidos, tiene un poder económico cada vez más mayor. Su Producto Interno Bruto (PIB) es casi igual que el de Estados Unidos. Incluso, la Unión Europea ya superó a Estados Unidos como el principal socio comercial de China. Esto implica que su Poder Duro también aumentará. Por otro lado, China y algunos países de Asia ofrecen otro modelo. Su modelo se basa en un sistema autoritario con prosperidad económica y apertura comercial, es decir, un capitalismo autocrático.

Claramente, los tres modelos han adoptado la teoría de los Arcos Dorados como premisa. La teoría de los Arcos Dorados, expuesta por el columnista de The New York Times Thomas Friedman, sostiene que dos países que tienen una tienda de McDonalds (cuyo símbolo son los Arcos Dorados) no van a la guerra. Esto implica que dos países con economías basadas en el libre mercado resolverían sus diferencias por medios pacíficos. Por lo tanto, aunque la mayoría de países subdesarrollados ha implementado reformas basadas en la teoría de los Arcos Dorados, les falta decidir qué modelo político les parece más atractivo: Estados Unidos, Unión Europea o China.
*Columnista de El Diario de Hoy.

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