|

El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
El asunto estaba decidido: nos apuntábamos a la excursión.
Pienso que ni mi mujer ni mis hijos creyeron que hablaba en serio. Y tenían
toda la razón. La última vez que subí El Pital fue
en una 4X4, y aun así me dolió la rabadilla. Ahora, mi bien
merecido desprestigio de papá enclenque podía reivindicarse.
Primero debía subir el volcán Cosigüina, en Nicaragua.
El triquitraque arrancó el viernes. Desde el jueves por la noche
teníamos listas nuestras mochilas. Pese a haber prescindido del
medio súper que mi mujer nos había metido, aquellos morralones
pesaban una tonelada.
Salimos rumbo a San Miguel justo a la hora en que el sol se echaba la
colcha encima. Entre papás e hijos, éramos ciento tres.
El viaje fue todo un caso. También la llegada, la cenada, la dormida
y la levantada. A las cuatro y media del sábado, enfilamos para
La Unión. El golfo era un espejo. Los cipotes estaban ansiosos
por ver a los delfines, y la madre naturaleza no les defraudaría.
Frente a la isla de Conchagüita aparecieron los primeros. Luego vendría
lo mejor.
¡Es un troncón!, gritó uno de los que
iba a bordo. Mi hijo Guille, que iba a la par del que gritó, preguntó:
¿Y que los troncos echan agua, pué?. De pronto,
el animal se arqueó, volvió a resoplar, y cuando ya desaparecía
de la vista de todos, levantó su inmensa y majestuosa cola. Era
una ballena. Los bichos recibieron la sorpresa con un ensordecedor y sostenido
¡Puuuuuuuya! Uno de los papás, que no terminaba de creer
lo que habíamos visto, bromeó: Ésas son las
inflables que suelta Luis Cardenal los fines de semana.
Luego de una inolvidable travesía por el Golfo de Fonseca, llegamos
a Potosí, en la costa nicaragüense. Eran pasadas las doce.
El calor de San Miguel parecía de plástico comparado con
aquel bao potosino. De ahí nos trasladamos en bus hasta la Hacienda
Cosigüina. A las dos instalamos el campamento también
a esa hora me arrepentí de haber dejado en la casa aquellas botellas
de agua que tanto pesaban. El paisaje era impresionante. Frente
a nosotros: el Golfo de Fonseca. Atrás, el volcán Cosigüina.
La noche en que el Cosigüina hizo erupción, los pobladores
de Chinandega, El Viejo, Realejo y Chichigalpa pensaron que había
llegado el fin del mundo. El 23 de enero de 1835, el volcán no
pudo más y lanzó sus penas al aire. Pasada la medianoche,
el gigantón que preside la Cordillera de los Maribios reventó
su cono en mil pedazos, esparciendo sus restos hasta México, Centro
América y Colombia. La explosión dejó un impresionante
cráter de casi dos kilómetros de diámetro.
Bueno, pues justo hacia allá nos dirigíamos. La idea era
escalar lo que quedaba del Cosigüina. Un buen hombre de la zona se
apiadó de nosotros y nos fue acercando en su camión al pie
del volcán. La caminata inició alrededor de las tres.
Nos fuimos por grupos. Nosotros íbamos en el segundo, pero yo llegué
casi de último. Mis hijos me echaron la última upa. Eran
como las cinco y media cuando ¡finalmente! apareció frente
a nuestros ojos aquel boquetón. Vaya cráter. El cansancio
y la vista nos dejaron extasiados.
El regreso fue de reír y llorar. De reír, porque nuestros
hijos eran un verdadero catálogo de ocurrencias. Y de llorar, porque
llegó un momento en que algunos papás simasito nos descuadernamos
en vida. A las ocho de la noche llegamos al campamento. Ya no había
mucho más que hacer. Un baldazo de agua, media hora de comentarios
bajo aquel mar de estrellas maravilloso, y una acción de gracias
al Creador porque con la explosión, aquel volcán había
quedado tan sólo de ochocientos cincuenta metros de altura (cincuenta
metros más y capaz fenecemos). Luego, a dormir.
Al día siguiente emprendimos el regreso. Llegamos a La Unión
a las dos y media de la tarde y a casa, como a las 7. A mi mujer le parecí
entero. Yo no estaba tan seguro. De lo que sí estuvimos absolutamente
seguros, mis hijos y yo, fue de que la próxima vez que el Club
Sherpas nos invitara a otra excursión, no nos la perderíamos.
Además, quién sabe cuánto tiempo más estaremos
para estos trotes.
*Columnista de El Diario de Hoy.

|