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El Tamarindo debe iniciar desde cero

La realidad. El cantón El Tamarindo carece de muchos servicios y su infraestructura es mínima. La zona requiere de una elevada inversión para explotarla turísticamente

Publicada 7 de febrero 2005 , El Diario de Hoy

Peculiar. El Tamarindo se caracteriza por su tranquilidad y olas pequeñas, todo acompañado de un hermoso paisaje. Fotos EDH /Walter Santos


Wilfredo Moreno
El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com

Son las once de la mañana en la playa El Tamarindo, La Unión.

José Ángel Sorto aborda una lancha y se adentra en el mar hasta una distancia de 38 millas náuticas (70 kilómetros), donde permanecerá por un día y medio, tratando de capturar la mayor cantidad de peces.

Después de aguantar el sol, los peligros del océano y la oscuridad, Sorto regresará al lugar de donde partió y donde venderá sus pescados por una cifra cercana a los $6.

Al igual que este pescador, varios habitantes del cantón enfrentan la misma situación, ya que no tienen otra alternativa laboral que dedicarse a la pesca y subsistir con lo poco que este rubro les ofrece.

Algunos lugareños logran obtener unos cuántos dólares por la venta de sandía, maíz y maicillo, que logran cosechar entre mayo y noviembre.

Según los residentes de El Tamarindo, el lugar ha permanecido olvidado durante los últimos años por los gobiernos de turno.

Sólo para las campañas políticas los candidatos “se acercan para regalar ‘shorsitos’ a los niños”, señaló María Coreas, productora de tortillas.

Algo que se puede destacar de El Tamarindo es que cuenta con una de las playas más hermosas del país, porque sus olas son pequeñas, la arena es blanca y tiene una vista atractiva, ya que desde allí se contemplan el volcán de Conchagua y las islas Meanguera y Meanguerita.

No obstante, en el lugar no hay restaurantes, comedores o sitios donde se alojen los turistas, a excepción de un pequeño hotel.

Otro de los problemas es que la carretera que da acceso a la zona no está pavimentada, lo cual incide para que los turistas se resistan visitar la playa.

“Los turistas no vienen aquí porque no encuentran donde quedarse, prefieren visitar la playa Las Tunas donde hay un mejor acondicionamiento”, aseguró Medardo Antonio Parada, comerciante de pescado.

“Aquí no hay lugar adecuado para que los turistas vengan a comer los fines de semana”, agregó.

Condiciones. Una de las demandas mayores de la población de El Tamarindo es que reparen la carretera. Fotos EDH/Walter Santos

En El Tamarindo las necesidades son muchas. Los residentes no cuentan con servicio sanitario, por lo que urge un sistema de tratamiento de aguas negras.

También se requiere de un lugar adecuado para depositar los desechos sólidos, ya que tanto en el estero como en la playa puede observarse basura dispersada.

Asimismo, los residentes demandan la construcción de un muelle artesanal, que les facilite abordar las lanchas mediante las cuales se trasladan de un lado a otro de la bahía.

Los tamarindenses utilizan está vía porque sólo les toma cinco minutos en desplazarse, mientras que si lo hacen por la carretera se tardan una hora.

Inversiones

Ante esta realidad, el trabajo que se tiene que realizar en El Tamarindo es mucho para lograr atraer el interés de los inversionistas.

Un consorcio italiano considera que la zona puede ser explotada turísticamente. La semana pasada presentaron un megaproyecto que esperan ejecutar durante los próximos si logran obtener el financiamiento y el apoyo de inversionistas salvadoreños.

El plan del consorcio italiano es desconocido por los residentes del lugar.

Incluso la alcaldía de Conchagua, jurisdicción a la que pertenece El Tamarindo, ignoraba que existiese el visionario programa que incluye la construcción de varios hoteles y un aeropuerto, entre otras obras.

Sin embargo, al explicárseles de lo que se trata, los habitantes lo consideraron como “valioso”, ya que les abrirá las puertas para nuevos trabajos y mejorar su nivel de vida.

“Este tipo de proyecto vendrá a ayudar a la zona, especialmente al sector pesquero, incrementará el turismo, los empleos y fortalecerá el hábito de servicio de la comunidad”, dijo Luis Ávila, quien cobra $0.15 por trasladar a una persona en su lancha hacia el cantón El Tamarindo.

Efraín Ponce, alcalde de Conchagua, aseguró que “el plan creará un nuevo polo de desarrollo turístico, el cual beneficiará a las comunidades de la zona”.




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