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El sueño iraquí
Espejismo para el último grupo

Quejas. Turnos extenuantes y falta de abrigos adecuados para el invierno son las quejas de algunos salvadoreños. Varios quisieran regresar pero tendrán que esperar hasta el 23 de junio


Publicada 7 de febrero 2005 , El Diario de Hoy

“No te preocupes por mí. Sea como sea voy a hacer los siete meses porque para el 23 de junio está el vuelo”

“Aquí nadie puede renunciar, porque me castigan cinco días (de turno) de noche sin parar”
Ex
tractos de la carta

Ilustración EDH / José Santos

Jorge Beltrán
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

El sueño duró lo que tardó el viaje. Una vez que pisaron suelo iraquí, la ilusión se fue desmoronando hasta rayar en la incomodidad y desesperación para unos. Pero para algunas de las mujeres, tal parece que la pesadilla comenzó antes de partir.

Del último grupo de salvadoreños, 39 en total, que el 23 de noviembre partió a Iraq a trabajar como guardias de seguridad privados, varios han querido volverse, según cuentan familiares que les esperan preocupados por lo que les han comentado por teléfono o en las cartas que han logrado enviar.

El peligro de la guerra, el gélido invierno y las condiciones laborales, han hecho que muchos hayan puesto carta de renuncia, la cual no les han querido aceptar, según cuentan parientes.
La incomodidad es tan grande que unos se han atrevido a violar las reglas de conducta impuestas por la empresa contratante, lo que en la jerga militar se le conoce como “marquear”.

Distinto


A sus familiares les han dicho que durante la noche del 31 de diciembre armaron un remedo de fiesta en la que varios consumieron bebidas embriagantes con el propósito de que les rescindieran el contrato de seis meses. Pero incluso eso no les fue tomado en cuenta, cuando con sólo hacer la reunión habría bastado.

Los que han logrado hablar escamoteadamente del asunto con sus familiares, les han dicho que las condiciones laborales son distintas a las que comentaban los primeros grupos.

39 salvadoreños viajaron a Iraq el 23 de noviembre de 2004. Les
dijeron que vigilarían embajadas y hoteles.

$150 dólares habrían cancelado algunos hombres por viajar; a las mujeres les habrían pedido favores sexuales.

Aquellos contaban a sus parientes que hacían turnos de seis horas, que les hacía falta panza para comer lo que quisieran; en fin, pintaban un panorama que ilusionó a muchos, incluyendo a seis mujeres.

Pero a ese último grupo, dicen que los hacen trabajar turnos de 12 y hasta 16 horas y descansan sólo seis.

Víctor N. (nombre ficticio) es uno de los desilusionados que se volvió a sólo unas cuantas semanas después de haber llegado.

La falta de abrigo adecuado le causó problemas en la circulación sanguínea. Fue atendido por enfermeros militares y luego lo retornaron con su sueño frustrado y con el bolsillo vacío.

Frío insoportable


Pocos días después de haber regresado, Víctor N. contó que el frío le dañó algunos vasos capilares, lo que le causó profusas hemorragias. Médicos de los Rangers, con quienes los salvadoreños comparten un recinto militar, lo atendieron.

Pero otro de sus compañeros, que aún permanece en Iraq, ha comentado a un familiar que Víctor N. entró en un estado de inconsciencia causado por la hipotermia luego de estar expuesto al frío durante un turno de vigilancia sin el abrigo adecuado.

Una carta a la que El Diario de Hoy tuvo acceso, remitida el 17 de diciembre anterior, consigna quejas sobre la comida: arroz, carne “fea” y pollo gordo. La carta también habla de castigos por querer renunciar: les imponen cinco noches seguidas de turno.

Pero los salvadoreños que no están a gusto con el trabajo de seguridad que desempeñan en Bagdad, deberán esperar hasta el 23 de junio cuando, según se menciona en la carta, saldrá el vuelo de retorno.

En el tiempo de permanencia también los engañaron, dicen, pues se les dijo que iban contratados para seis meses, pero del 23 de noviembre al 23 de junio, en las cuentas sale un mes más.

Según los parientes que hablaron con El Diario de Hoy, a condición de mantener su anonimato, en lo que sí se les ha cumplido hasta el momento es en el pago.

El supuesto precio que pagaron para ir a Iraq

Seis mujeres partieron el 23 de noviembre pasado junto a 33 hombres. El anzuelo fue los más de mil dólares que les pagarían.

Para algunas de ellas, con dos, tres o cinco hijos que mantener, y viviendo en condiciones de marcada pobreza, la oportunidad les pareció irrepetible.

Partida. Tres grupos de nacionales han visto en la oferta iraquí una buena oportunidad. Foto: EDH

Tan deslumbrante fue que algunas habrían cedido al chantaje sexual que el reclutador les hizo, según cuentan familiares, con quienes las mujeres se habrían confesado. O cedían a sus pretensiones, o se les truncaría el sueño iraquí.

Dos de esas mujeres han contado a sus parientes que no divulgaron el ardid para no malograr la oportunidad de ganar en seis meses un dinero que aquí les llevaría años trabajando como domésticas o vendiendo dulces en los arriates de las calles.

Distinto


Una de las que supuestamente cedió al chantaje ha contado detalladamente a un hermano cómo fue embaucada: un par de semanas antes de partir, el sujeto le llamó por teléfono para decirle que el grupo se reuniría.

Cuando la mujer acudió a la cita, vio que nadie más llegaba. El sujeto le dijo que esperarían diez minutos. Transcurrido ese tiempo, el fulano ofreció llevarla de regreso a casa.
En el trayecto le pidió tener relaciones sexuales advirtiéndole que de eso dependía que ella viajara.

La mujer se resistió pero días después accedió, tras la insistencia del reclutador.
Una vez en tierras iraquíes, las mujeres comentaron el precio que tuvieron que pagar por ir tras la buena paga.

Los comentarios llegaron a oídos de los contratantes, quienes habrían intervenido ante su intermediaria salvadoreña, para que despidieran al fulano.

Pero, según la carta a la que tuvo acceso EDH, no sólo las mujeres fueron chantajeadas. Algunos hombres habrían pagado 150 dólares por ser incluidos. El reclutador rechaza la versión.

Reclutador: “son chambres de mujeres”
R.V., el hombre a quien señalan de haberse aprovechado de las féminas, ya no trabaja más para la empresa de seguridad salvadoreña que hizo de intermediaria con una firma estadounidense. R.V. asegura que renunció por otros motivos y no por los chantajes que le atribuyen. Se ha defendido aduciendo que son chambres o rumores levantados por aquellos a quien tuvo que negarles la oportunidad de viajar porque los cupos ya estaban agotados. Los atribuye a dos hermanas que él enlistó. “Me paree que en el avión empezaron a bromear entre ellas y se iban diciendo ‘entradoras’ (las dos mujeres y dos mujeres más). Ya allá (en Iraq) empezaron a hablar de lo mismo, por eso las citaron y les preguntaron por qué no habían denunciado eso con el Mayor (jefe de R.V.) y ellas dijeron que nunca lo habían visto. Pero eso es falso porque en los cursos de manejos de armas que se les dio él siempre estaba presente”, sostiene el hombre, quien después de todo se arrepiente de haber servido como reclutador pues dice que como él era “la cara visible” le ha tocado pagar los platos rotos.
Atractiva aventura para otros
Muchos vieron en el viaje a Iraq la oportunidad de ganar un dinero que aquí les llevaría años devengar. Una fuente asegura que al único que le ha ido un poco mal es al tercer grupo. Los demás, dice, no se quejan.
Avanzadilla. 17 septiembre
Un grupo de salvadoreños contratados por una firma estadounidense parte a Iraq a trabajar en labores de seguridad.
Segundo grupo. 18 de octubre
Otro grupo de ex militares parte, animado por lo que cuentan los primeros: buena comida y condiciones laborales agradables.
Las promesas. Sueldo jugoso
Salarios de entre 1,200 y 1,600 dólares, un cuantioso seguro de vida y otras prestaciones deslumbraron a los salvadoreños.
Desencantados. 23 de noviembre
39 salvadoreños más se van atraídos por lo que cuentan los del primero y segundo grupos. Algunos ya están desilusionados.
Sueldo al día. Cumplimiento
Parientes de los tres grupos cuentan que los depósitos de sueldo están al día, el sueldo es de 40 dólares por día.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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