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Foto cortesía PROESA
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Guadalupe Hernández
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Hace un par de años la vida de María Celia Rivas, una habitante
de la comunidad Santa Isabel, en el cantón Loma de Ramos, al norte
del municipio, era ocupada por la monotonía de los oficios de la
casa.
Ahora es la presidenta de la fábrica de dulces típicos y
encurtidos que funciona en el cantón, donde trabajan 15 mujeres.
El moderno inmueble, que fue inaugurado la semana pasada, consta de amplios
pabellones para la producción y comercialización del producto.
Rivas, de 40 años, dice que la elaboración de los confites
comenzó hace un par de años en sus propias casas, luego
alquilaron una pequeña vivienda para contar con más espacio.
Por suerte, la iniciativa de las féminas fue apoyada por la Fundación
Promotora de Productores y Empresarios Salvadoreños (Proesa), la
cual impulsa proyectos productivos en este municipio desde hace ocho años.
La fundación obtuvo la ayuda económica de la Federación
Interamericana (Fia), que otorgó 30 mil dólares para la
construcción y equipamiento del inmueble. Esto ha permitido que
las mujeres trabajen con mejores condiciones técnicas e higiénicas.
En la actualidad elaboran ocho variedades de dulces a base de frutas locales,
como papaya, tamarindo, jocote, coco, nances y otros.
Estos se comercializan en el mercado formal e informal. La fama de los
dulces ha propiciado que muchas personas los encarguen para enviarlos
al extranjero.
Empuje
El procesamiento de dulces es uno de los proyectos que impulsa Proesa,
con el auspicio de organismos internacionales y la alcaldía municipal.
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Ingresos. Las mujeres ganan
más de cien dólares por mes.
Foto EDH
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Otra de esas estrategias, que nació en 2002, es la formación
de 20 fincas multidiversificadas para la producción de rubros diferentes,
como flores, frutas, miel y viveros.
Para esto se ha tomado como modelo la finca experimental de Don Chimino,
ubicada en las faldas del Cerro de Guazapa.
Una de las actividades novedosas que ahí se realizan es el procesamiento
de la rosa de Jamaica, que incluye deshidratación solar, fertilización
orgánica, controles naturales, empacado y comercialización.
A la fecha nueve agricultores han establecido este tipo de propiedades,
cada una de las cuales cuenta con micro sistemas de riego por goteo para
garantizar la calidad de los productos.
En las fincas se han sembrado un total de 3,433 plantas frutales de ciclo
largo y mediano.
Adolfo Alberto Sánchez, gerente general de Proesa, explicó
que la meta de este tipo de esfuerzo es promover alternativas comercialmente
viables, aprovechar los recursos locales y mejorar la calidad de vida
de las familias rurales.
Pero el cambio a las actividades productivas no tradicionales, en ocasiones,
ha afrontado una dificultad: el arraigo a cultivos como el maíz,
frijol y maicillo.
Pero ese modelo de producción agrícola no siempre
es rentable, porque sólo garantiza la subsistencia alimentaria,
explica.
Sánchez considera que para salir de la pobreza se necesita impulsar
economías de escala , la asociatividad empresarial y la competitividad,
entre otros.
Los promotores de las estrategias buscan que en un futuro el área
rural del municipio se convierta en un verdadero polo de desarrollo económico.
Todos los programas están acompañados de programas facilitadores,
como asistencia técnica y una cartera de crédito.
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La
diversificación
La reactivación productiva en Guazapa la impulsan los habitantes
con el apoyo de varias organizaciones.
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Frutas
En las fincas se cultivan
limones, mamones, arrayanes, jocotes, guayabas, marañones,
mangos, papayas, y otros.
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Flores
Se ha comenzado con
el cultivo de la Rosa de Jamaica. La planta es originaria de África,
pero se adapta al clima local.
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Dulces
Desde marzo de 2003 se producen ocho variedades de dulces típicos.
Ahora se elaboran en una fábrica, inaugurada el 26 de enero.
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El experimento: vino de Rosa de Jamaica
Demostrar que se puede hacer agricultura rentable en suelos no apropiados
para el cultivo, como los existentes en Guazapa, es la visión de
Adolfo Sánchez, propietario de la finca de Don Chimino.
Es
así cómo desde hace tres años decidió cultivar
la planta de la Rosa de Jamaica, la cual trajo de México.
Los resultados fueron asombrosos, tanto en el área productiva como
laboral, pues brindó empleo a 90 personas durante la fase de cultivo,
además de vender el producto en mercados formales e informales
como una bebida refrescante.
Conociendo la variedad de ventajas de la planta, hace dos años
inició un novedoso proyecto: producir vino.
La idea se concretó, pero se encuentra en una fase experimental.
Todavía no he registrado la marca, ni la he patentado,
dice.
Sánchez considera que en un futuro, podría convertirse en
uno de los productos más cotizados del municipio.
Los cooperantes
- Asociación para el Desarrollo Empresarial de Productores y Comercializadores
Centroamericanos (Adeproca).
- Asociación Solidaridad para el Desarrollo y la Paz (SodePaz),
una organización no gubernamental española.
- Federación Interamericana (FIA).
- Alcaldía Municipal de Guazapa y Proesa.

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