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La fiebre estalló antes del juego
Publicada 7 de febrero 2005, El Diario de Hoy |
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En un intento por aliviar la congestión hotelera, la NFL copió
una iniciativa de los organizadores de los Juegos Olímpicos de
Atenas y atracó cinco cruceros en las orillas del río St
Johns. Pero aún así se han visto sobrepasados por la demanda,
enviando a los rezagados que buscaban alojamiento hasta Orlando, a unos
cuantos kilómetros, para conseguir una habitación.
Aquellos sin entrada para el partido afrontaron un desafío aún
mayor. Algunos seguidores de las Águilas, desesperados por obtener
un lugar en el trascendental encuentro, se ubicaron en los márgenes
de los caminos con pancartas en las que ofrecían pagar hasta 4,000
dólares por dos asientos en la final. En una ciudad con apenas
300 taxis, encontrar la forma de regresar al sitio de alojamiento, si
es que ha conseguido uno, puede ser también una difícil
y arriesgada odisea. Muchos conductores se niegan a aventurarse en la
marea de automóviles por temor a no encontrar jamás la manera
de escapar de allí.
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