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La nocturna para niños

Los alumnos de la escuela Las Cañas asisten a clases en la noche por la falta de maestros en el día. Los padres imparten las materias

Publicada 2 de febrero 2005, El Diario de Hoy

Provecho. Jorge García atiende el quinto grado. Foto EDH


Susana Díaz
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Los estudiantes del Complejo Estudiantil Las Cañas, en Ilopango, demandan la asistencia de profesores para no perder su año escolar.

José Aparicio, subdirector de la institución, explicó el lunes que todos los días llegan decenas de madres de familia junto a sus hijos uniformados a la puerta y preguntan si ya hay maestros para iniciar las clases.

“Ya no sabemos como hacer con estas personas porque no podemos atenderlos a todos. El año escolar inició el 12 de enero y ellos están perdiendo el tiempo porque el Ministerio de Educación no nos manda maestros”, agregó Aparicio.

José Hernández, director del centro educativo, dijo que las autoridades les exigen que inscriban a todos los que soliciten estudiar en la institución.

“Yo lo hice, pero de que me sirvió si no me mandan los maestros. El que queda mal soy yo porque quiero ayudarle a estas personas, pero no puedo estar impartiendo clases y atendiendo la dirección y las otras obligaciones que me demanda el ministerio”, afirmó Hernández.

Alejandra Cruz, de ocho años, asiste a clases por la noche, ya que no le queda otra opción para no perder el año.

“Tuvimos que inscribirla a la nocturna porque ya no quería que perdiera el quinto grado”, dijo Griselda Pérez, madre de la menor.

Pérez asegura que el resto de padres están dispuestos a pagarle a un maestro para que los niños ya no sigan perdiendo el tiempo.

“Pero el problema es que al director lo sancionan si lo hace porque el ministerio no quiere que cancelemos un profesor, pero tampoco nos mandan uno”, agregó.

Apoyo


Jorge García, padre de familia, se dedicaba a la electricidad hasta hace una semana. “Tengo cinco días de estar impartiendo clases por la mañana y la tarde en quinto grado”, dijo.
García mantenía su propio negocio de electrónica, pero al ver la necesidad de profesores no dudó en el trabajo ad honoren.

“No me importa cuanto tiempo esté en la escuela, lo que pretendo es que los niños aprendan, esa es mi mayor satisfacción”, afirmó.

Aracely de Hernández, técnico de enlace del Mined, manifestó ayer que ya había sido depositado el dinero que le corresponde a la institución para contratar a los maestros interinos y otras necesidades.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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