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| Desarrollo. Pequeñas empresas agropecuarias
como la crianza de aves de corral podrán mejorar con apoyo
económico. Fotos EDH / Iris Lima |
Iris
Lima
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
El sueño de muchos pequeños
productores de Metapán y Chalatenango es apreciar la reactivación
de la agricultura en sus parcelas.
Sin embargo, la falta de dineros les impide invertir en sus tierras para
producir lo que siempre han querido: tomates, chiles, güisquiles
y repollos, entre otras verduras.
Pero gracias al lanzamiento del componente crediticio del Proyecto de
Desarrollo Rural Sostenible de Zonas de Fragilidad Ecológica en
la Región El Trifinio (Prodert) esta aspiración se verá
hecha realidad a partir de hoy, cuando el ministro de Agricultura y Ganadería,
Mario Ernesto Salaverría, anuncie oficialmente esta nueva etapa
del proyecto, el cual es ejecutado por esta cartera del Estado, apoyada
financieramente por el Banco Centroamericano de Integración Económica
(BCIE).
El plan será asesorado técnica y administrativamente por
el Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola (IICA).
Dinero
El monto del fideicomiso crediticio que será administrado por el
Banco Cuscatlán, será de más de millón y medio
de dólares de un préstamo suscrito entre el BCIE y el Gobierno
de El Salvador.
Según explicó el coordinador de la Unidad de Cooperación
Técnico Administrativa del Prodert, Luis Martínez, los pequeños
productores que residan en el área de influencia del Mag/Prodert
serán los únicos que podrán hacer uso de los servicios
financieros.
Estas personas tendrán que cumplir con ciertos requisitos.
De ellos destaca que los ingresos anuales totales no tienen que superar
los 3,425 dólares.
Los recursos del crédito están orientados a financiar los
proyectos productivos agrícolas, pecuarios, turismo y pesca, micro
y pequeña empresa agropecuaria, micro y pequeña empresa
industrial y de servicios, reforestación y cultivo de café
y micro y pequeña empresa de comercio. Todos pueden optar por el
progreso.
Amplio proyecto
- Las vicepresidencias de El Salvador, Honduras y Guatemala, que tienen
como punto de confluencia El Trifinio, plantearon la ejecución de
proyectos para mejorar las condiciones de la zona.
- El proyecto de integración trinacional se inició en 2001
y concluirá en 2006. Busca generar procesos de desarrollo autosostenibles
en zonas de fragilidad ecológica.
- Para cumplir las metas propuestas, los técnicos capacitan y organizan
a las comunidades en actividades agrícolas, pecuarias, forestales,
microempresariales y artesanales, explotando las características
del lugar.
- Son 16 cantones los involucrados, cuatro de San Ignacio, cinco en La Palma,
ambos en Chalatenango y siete en Metapán, Santa Ana.
- En total cubren un área de 13,558 hectáreas de terreno.

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