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Señal alentadora
Afrontar el reto del desarrollo


La reunión de Davos es una señal alentadora de una fortalecida concentración internacional en la comprensión de las causas de la pobreza. Sabemos ahora cuáles son los elementos fundamentales de un desarrollo significativo

Publicada 2 de febrero 2005, El Diario de Hoy


John Snow*
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

En la reunión de este año del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, los participantes prestaron especial atención al tema del desarrollo, en un intento de comprender exactamente cuál es su causa y qué hace posible el cambio. Un nuevo informe del FEM sobre Gobernanza Mundial sugiere, de hecho, que el 2005 podría resultar el “año del cambio”, si los países pueden tan sólo aprovechar el potencial de desarrollo que encierra la empresa privada.

Bajo el liderato del Presidente Bush, Estados Unidos ha establecido políticas que sostienen y recompensan los esfuerzos que hacen los países para crear las condiciones que llevan al desarrollo auténtico. Nuestra estrategia se basa en la convicción de que los países mismos deben crear las condiciones necesarias del crecimiento económico. La ayuda al desarrollo puede desempeñar un papel importante en sacar a la gente de la pobreza, pero el impulso primordial del crecimiento y el desarrollo es la inversión del sector privado y la liberalización comercial.

Más aún, el desarrollo significativo requiere reformas estructurales. La más importante de ellas es establecer la democracia y el imperio del derecho, controlar la corrupción, invertir en el pueblo y aplicar una política fiscal y monetaria sana.

El nuevo consenso mundial en torno al desarrollo a que se llegó en Monterrey, México, en 2002, respalda esta estrategia. El Consenso de Monterrey insta a los países en desarrollo a establecer políticas económicas y sociales sanas, y a los países desarrollados a apoyar estos esfuerzos mediante un sistema comercial abierto, corrientes de capital privado y ayuda adicional al desarrollo.

Hemos visto algunas señales alentadoras de compromiso con estas metas y progreso hacia ellas. Nicaragua ha desarrollado un programa —que se desenvuelve con sólo una parada— para ayudar a inversionistas y empresarios a reducir el tiempo necesario para establecer nuevos negocios, y ha estimulado el desarrollo del sector privado y la creación de empleos.

En Madagascar, el gobierno ha emprendido una campaña activa contra la corrupción para poner en vigor el imperio del derecho cuando les concede permisos a las industrias extractivas, lo cual tendrá el beneficio adicional de proteger el medio ambiente. El Gobierno de Georgia ha duplicado su inversión en el cuidado de la salud y ha aumentado en dos tercios el salario de los maestros, lo que echa las bases de una futura fuerza laboral sana y bien educada.

Al reconocer el poderoso potencial de la colaboración con países que tienen políticas económicas y sociales sanas, la administración Bush ha actuado de modo decisivo para cumplir el compromiso que contrajimos en Monterrey. Desde 2000, hemos aumentado nuestra ayuda al desarrollo casi 90 por ciento y comprometido 15,000 millones de dólares a lo largo de cinco años para combatir la pandemia del VIH/Sida, un obstáculo importante al desarrollo en África y el Caribe.

Hemos aumentado en forma significativa nuestra ayuda en forma de donativos a los países más pobres, en tanto que aumentamos también las oportunidades de comercio e inversión mediante la renovación de la Ley de Crecimiento y Oportunidad Africanos. Hemos aportado más de 1,200 millones de financiamiento para asegurar el acceso mejorado a los suministros de agua limpia para más de 9,5 millones de personas en los países en desarrollo y servicios sanitarios adecuados a otros 11,5 millones.

Estados Unidos se enorgullece particularmente con la Cuenta del Reto del Milenio (MCA), programa innovador que ofrece ayuda al desarrollo a países que gobiernan con justicia, invierten en su pueblo y alientan la libertad económica. Este programa hace disponibles (hasta la fecha) 2,500 millones de dólares aparte de nuestros actuales programas de ayuda y en adición a ellos. En su presupuesto para 2006, el Presidente Bush procurará obtener fondos adicionales para la MCA, y los desembolsos en apoyo de proyectos comenzarán este año.

Con estos esfuerzos, Estados Unidos ha sobrepasado por mucho el calendario de su compromiso de Monterrey, de aumentar la ayuda al desarrollo un 50 por ciento entre 2000 y 2006. Pero la administración Bush reconoce que es imperativo hacer más. Mientras buscamos un mayor alivio de la deuda de los países más pobres, en el próximo año presionaremos a favor de iniciativas claves encaminadas a apoyar los esfuerzos individuales de las naciones para crear las condiciones del desarrollo.

Para adelantar una Ronda Dohá de la OMC que sea favorable al comercio, hemos propuesto la eliminación de todos los aranceles mundiales sobre productos de consumo e industriales para 2015, y reducciones substanciales en aranceles sobre productos agrícolas y subsidios que distorsionan el comercio.

La liberalización del comercio en escala tan grande rendiría beneficios enormes a los pobres del mundo. Colaboraremos también estrechamente con los bancos multilaterales de desarrollo para ampliar su ayuda al sector privado, incluso las empresas pequeñas y medianas. Además, trabajaremos para asegurar que haya mejoras en el entorno empresarial de los países en desarrollo, una condición integral del desarrollo del sector privado, el crecimiento económico y la creación de empleo.

La reunión de Davos es una señal alentadora de una fortalecida concentración internacional en la comprensión de las causas de la pobreza. Sabemos ahora cuáles son los elementos fundamentales de un desarrollo significativo. Incluyen reformas económicas, sociales y políticas en los países en desarrollo. Estados Unidos se ha comprometido a apoyar aquellas naciones que emprenden esa clase de reformas. Sólo con su aplicación tendremos éxito en nuestros esfuerzos combinados para derrotar la pobreza y mejorar la vida de la gente.

*Secretario de Hacienda de Estados Unidos.


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