|
Tema
del momento
Opción El Salvador
Debemos erradicar la intolerancia, las sistemáticas acusaciones
políticas sin sentido, las calumnias, porque con ello sólo
se propicia la autodestrucción como políticos
Publicada 2 de febrero 2005, El Diario de Hoy
|
|
Julio
Gamero*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Conmemoramos recientemente un aniversario más de la firma de los
Acuerdos de Paz, que pusieron fin a una guerra fratricida que nos dividió
como sociedad, nos golpeó a todos y nos hizo retroceder por lo
menos 25 años en lo económico, político y social.
Somos un ejemplo en el mundo por el éxito de los Acuerdos de Paz,
ya que éstos permitieron la reunificación de la sociedad
y potenciaron un fortalecimiento de la democracia, la institucionalidad
y las libertades, entre las que se destaca la libertad de expresión.
La paz se construye día a día. El pasado se debe recordar
sólo para no cometer los mismos errores, pero tenemos la obligación
de ver hacia el futuro para construir un mañana mejor para nuestros
hijos. Sería fácil caer en la siniestra competencia de acusaciones
mutuas, pero ello no nos llevaría a nada positivo, únicamente
provocaría una exacerbación de la lucha política.
Y el pueblo está cansado ya de tantas palabras estériles,
huecas.
El ejercicio ético de la política nos obliga a crear tranquilidad
y paz social de manera permanente. Debemos propiciar, trabajar y fortalecer
una cultura de paz basada en la tolerancia, la no violencia, la solidaridad,
la justicia, la libertad y la democracia. Así estaremos ayudando
a construir una nueva sociedad respetuosa y tolerante con los demás,
abierta al diálogo.
En ningún momento esto significa huir a hablar del pasado, porque
nadie de los que estamos aquí sentados puede asegurar que tiene
toda la razón y toda la verdad. Dios y la historia juzgarán
las actuaciones de cada uno de nosotros.
No es correcto aplaudir intentos de abrir las heridas que nos dejó
la guerra, porque con esto se busca promover el odio, las luchas verbales
y dividir a la sociedad. Sería fácil solicitar a la honorable
Asamblea Legislativa que investigue y llame al seno de la Comisión
Política a la ex comandancia del FMLN, para que explique cómo
organizaron y financiaron a los comandos urbanos, así como quiénes
planearon y ejecutaron los asesinatos políticos de
los años setenta y ochenta.
También se les podría pedir explicaciones sobre la destrucción
a la infraestructura, que asciende a unos 2,550 millones de dólares.
Para pagar la reconstrucción hemos contratado préstamos
que se terminarán de pagar hasta el año 2043.
No intentemos sembrar intranquilidad ni zozobra, porque podemos desatar
tempestades. El Salvador no se merece que provoquemos este tipo de ruido
político, porque nuestra economía es sensible, al igual
que cualquier otra en el mundo. La inversión extranjera se ahuyenta
con facilidad; después nos preguntamos por qué no vienen
a instalar empresas que generan empleos.
Tenemos que seguir viendo hacia el futuro y respetarnos mutuamente para
sentar las bases de un El Salvador moderno, donde las futuras generaciones
puedan vivir en armonía y orden.
Hacemos un llamado a los políticos para que no hagan eco de este
tipo de insinuaciones.
Es necesario adoptar la actitud de dar por superadas estas situaciones.
No hagamos caso de provocaciones y celebremos con alegría, con
orgullo, nuestros 13 años de paz y tranquilidad social.
Debemos erradicar la intolerancia, las sistemáticas acusaciones
políticas sin sentido, las calumnias, porque con ello sólo
se propicia la autodestrucción como políticos. El pueblo
salvadoreño ha madurado más de lo que muchos creen.
Toda cultura es el resultado de un aprendizaje. Por lo tanto, una cultura
de paz necesita de una enseñanza planificada y orientada hacia
mejores estadios de vida. Nosotros tenemos la obligación moral
de contribuir día a día a consolidar la paz y evitar cualquier
tentación para retroceder.
*Diputado de ARENA.

|