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Un dandy en París

El hombre de la semana de la moda francesa fue todo un caballero. La mezcla matizó el clasicismo

Publicada 1 de febrero 2005 , El Diario de Hoy

El reinado del detalle. Guantes rojos son lo nuevo en este conjunto del eterno caballero. Fotos EDH/AP


El Diario de Hoy
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En el universo de la moda nunca es domingo. Tras las pasarelas de primavera-verano 2005 de Milán, Tokio y Río de Janeiro, los meses más fríos se inventan en París, Düsseldorf, Roma y algunas ciudades de España.

Mientras en Barcelona Fashion Week las mujeres se destapan para mostrar los encajes de sus paños menores, siguen vistiendo de largo en la capital italiana o de góticas, pero coloridas en Alemania, en París los hombres han sido los protagonistas.

La semana de la moda de ese lugar ha vaticinado hasta ayer, último día de pasarelas, lo que ese género debe respetar en tendencias del buen vestir.

Con John Galliano como paréntesis de fin de semana –escudado en una alta costura que todo lo permite en pos del espectáculo, el inglés disfrazó a sus modelos de Napoleón Bonaparte–, el hombre vuelve a ser todo un caballero no estridente.

Lanas y otros tejidos de similar calidez, líneas rectas o pantalones pitillo, sacos en gris con chalecos a cuadros, bufandas de piel y bolsones de cuero. Los colores: marrones y morados combinados con la oscuridad de negros o azules. Lo clásico reinventado.

Toque femenino


Dries Van Noten, el consolidado modisto belga, recuperó y reinterpretó el dandy: el hombre masculino, pero romántico.

A la medida. La casa Hermés apostó por marcar la cintura y obviar los oversize, retornando así a la silueta de los cincuenta.

En esta ocasión, éste auténtico macho reivindica también su lado femenino con la apropiación selectiva de elementos más propios del sexo opuesto: estampados florales, camisas ribeteadas y flores en la solapa.

Marc Jacobs, diseñador al frente de la veterana casa Louis Vuitton, no rechazó el eclecticismo e hizo lo propio con trajes chaqueta de corte impecable, siempre en la gama de los ceniza y los tierra, completados con cuellos de pelo.

Fue una colección lujosa y elegante, más propia para el frente frío siberiano que el calor que comienza a amenazar en El Salvador.

En dicha línea se presentaron también las colecciones de la firma Hermés, con la dirección artística de Veronique Nichanian, o YSL, que cuenta con Stefano Pilati como substituto de Tom Ford.

Para una interpretación tropical de la moda europea no hay más que quedarse con los conceptos: la elegancia clásica del gentleman inglés, los tejidos nobles como la lana–existen versiones que se adaptan a temperaturas altas–, los estampados de siempre (cuadros y rayas) en colores inusules, pero sobrios. La diferencia la marcarán las combinaciones y los complementos.

Orquídea en la solapa. El dandy de Dries Van Noten también reivindica su lado femenino.
Chaleco revisado. Colores modernos en una prenda clásica.
Eclecticismo. El cinturón neón y la muñequera punk completan una silueta afeminada.





 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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