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Enero: 36 muertes violentas

Sonsonate. Los vecinos están abatidos por la crisis. La policía busca más apoyo

Publicada 1 de febrero , El Diario de Hoy

Común. Los asesinatos en zonas comerciales del departamento son muy frecuentes. Foto EDH

Marlon Beltrán
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


Ayer a las cuatro de la tarde, sumaban 36 homicidios en el departamento desde el uno de enero. Pero nadie estaba seguro de cerrar el mes con esa cifra. Muchos de los crímenes reportados en la zona ocurren después de las seis de la tarde.

Sonsonate lleva al menos ya tres años de mantener un promedio elevado de muertes. En 2004, fue de cerca de uno diario y enero de 2005 ya superó el índice.

Esto pese a las acciones desarrolladas por la PNC. Retiraron a decenas de investigadores, incrementaron el número de agentes, fue instalada la Policía Rural y reforzaron alumnos de la Academia Nacional de Seguridad Pública, además de crear un equipo que realiza patrullajes en bicicletas.

A la fecha los promedios se mantienen y tras la cabecera departamental son considerados municipios con muchos crímenes, Acajutla y Nahuizalco.

Pandillas


Muchos de los asesinados en el mes, como William Stanley Martínez Cazún, ultimado el cuatro de enero, son vinculados a pandillas. La PNC aseguró que Martínez, era miembro de la Mara Salvatrucha.

Hay casos que horrorizan más a los vecinos como el de María Albertina Rafailean, de 59 años y Pedro Sánchez, de 56, quienes fueron asesinados a balazos en un cantón de Acajutla en diciembre de 2004. Es poco lo que se ha avanzado en las investigaciones de estos hechos.

En la mayoría de crímenes, los asesinos usan armas de fuego de calibre corto, las pistolas 9 mm son las más frecuentes.

Durante varios meses de 2004, era frecuente que quienes mataran huyeran en bicicletas.
Varios pequeños comerciantes han muerto tras ser atacados a balazos en sectores céntricos o colonias de la periferia en hechos en los que también se vincula a pandilleros.

“Posiblemente, las víctimas tienen líos con maras o les quieren robar el poco dinero que portan”, piensa un ciudadano.

Mayor dificultad tienen los crímenes ocurridos en zonas rurales que frecuentemente son detectados hasta horas o días después de ocurridos.

La recopilación de evidencias es mucho más difícil en esos casos y la colaboración ciudadana se reduce considerablemente.

Análisis permiten estrategia

La Policía Nacional Civil tiene identificados los parámetros que le permiten diseñar mecanismos de trabajo encaminados a reducir la criminalidad.

Hace varios meses, el subcomisionado Juan Amaya propuso la creación de la policía ciclista, la mayoría de crímenes ocurridos en el día en la zona urbana sonsonateca eran cometidos por sujetos que usaban estos vehículos.

Los agentes fueron entrenados ya que hay zonas a las que una patrulla no puede ingresar con rapidez y las bicicletas son más útiles.

No fue lo único. La Policía Rural permitió reducir la delincuencia en los cantones.

Muchos de los crímenes están relacionados a pandillas y tráfico de drogas. Es otra área a la que el cuerpo de seguridad enfoca sus esfuerzos. Pero falta la colaboración de vecinos.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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