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Niños se exponen al vender en calles

Usulután. Es una historia que se multiplica a diario en todas partes del país. Hay pequeños que ofrecen mercadería, arriesgan su vida y seguridad por ganar unos centavos

Publicada 31 de enero 2005 , El Diario de Hoy

A diario. Muchos chicos venden en el mercado usuluteco para ayudar a sus padres. Se arriesgan a accidentes y a otras desgracias. Fotos EDH / Norfa Márquez

Norfa Márquez
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


Cada infante que vende frutas, hortalizas o cualquier cosa en los mercados del país, es una historia de necesidades y oportunidades desperdiciadas. Muchos no van a clases. Otros lo hacen, pero al concluir la jornada siguen apoyando a sus padres en las ventas. Los afortunados tienen tiempo de hacer sus tareas entre canastos y cajas.
Más impresionante es la cantidad de riesgos a los que se exponen.

Carlos, a sus siete años es un experto en subir y bajar de los buses que aborda para ofrecer zanahorias, chiles verdes o pepinos, caminar entre algunos ebrios y rateros, es parte de su diario vivir cuando no está en clases.

Pero no hay opciones. Como él, unos 30 niños trabajan junto a sus padres y madres en el comercio informal del mercado usuluteco.

Atados

La mayoría de progenitores están conscientes de que “meterlos” al negocio, es un arma de doble filo, ya que pueden perder el interés por los estudios, pero no todos pueden evitarlo. Así, hay pequeños que buscan los autobuses o aceras para ofrecer sus productos.

“Recomiendo no meterles al mercado, aprenden muchas cosas y algunas no son buenas”, piensa Clelia Elizabeth Vásquez, madre de tres menores, de los que la mayor, de diez años le ayuda en su puesto de venta de frutas.

Los infantes sufren de todo. Los vendedores adultos les quitan los clientes, son expuestos a malos tratos e incluso abusos. Pero, no hay sistemas institucionales para evitar que trabajen en esas condiciones.

El administrador del mercado usuluteco, Luis Eduardo López, piensa que aunque no es recomendable que los pequeños vendan en el sitio, no hay una base legal para impedir que lo hagan.

Ayuda. En San Miguel dieron útiles a infantes necesitados.Fotos EDH / Norfa Márquez

La delegada de educación Miriam de Larreynaga expresa que “lo idóneo es que los niños vayan a clases en vez de trabajar”. De ello son responsables los padres.

Listos para ayudarles

“Proyecto para la erradicación progresiva del trabajo infantil de niños, niñas y adolescentes en el sector mercado de Usulután”. Ese es el nombre de un programa que el Instituto Salvadoreño para la Niñez y Adolescencia (Isna) en oriente, sostiene que impulsa. Ya concluyeron la elaboración de encuestas y se encuentra en proceso la selección de la entidad que lo impulsará.

Los fondos son aportados por la Organización Internacional del Trabajo y suman cerca de 100 mil dólares. Este plan quiere propiciar el acceso a la educación de los pequeños, coordinar acciones con la red hospitalaria para que reciban la asistencia en salud necesaria.

Además, quieren desarrollar actividades de sensibilización dirigidas a padres de familia y comunidad para que comprendan los riesgos a los que se exponen infantes que laboran.
Es un ambicioso proyecto, pero aún no se define cuándo iniciará ni quién lo ejecutará.


Las razones
- Muchas madres de familia justifican que sus hijos vendan, bajo el argumento de que no tienen quién les cuide en sus casas.
- Algunas expresan que es una forma de ganar dinero que cubra parte de los costos de sostener a los pequeños.
- Hay quienes proponen crear centros en los que puedan pasar tras las clases, menores hasta los 12 años.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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