 |
| A diario. Muchos chicos venden en el mercado
usuluteco para ayudar a sus padres. Se arriesgan a accidentes y a
otras desgracias. Fotos EDH / Norfa Márquez |
Norfa Márquez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Cada infante que vende frutas, hortalizas
o cualquier cosa en los mercados del país, es una historia de necesidades
y oportunidades desperdiciadas. Muchos no van a clases. Otros lo hacen,
pero al concluir la jornada siguen apoyando a sus padres en las ventas.
Los afortunados tienen tiempo de hacer sus tareas entre canastos y cajas.
Más impresionante es la cantidad de riesgos a los que se exponen.
Carlos, a sus siete años es un experto en subir y bajar de los
buses que aborda para ofrecer zanahorias, chiles verdes o pepinos, caminar
entre algunos ebrios y rateros, es parte de su diario vivir cuando no
está en clases.
Pero no hay opciones. Como él, unos 30 niños trabajan junto
a sus padres y madres en el comercio informal del mercado usuluteco.
Atados
La mayoría de progenitores están conscientes de que meterlos
al negocio, es un arma de doble filo, ya que pueden perder el interés
por los estudios, pero no todos pueden evitarlo. Así, hay pequeños
que buscan los autobuses o aceras para ofrecer sus productos.
Recomiendo no meterles al mercado, aprenden muchas cosas y algunas
no son buenas, piensa Clelia Elizabeth Vásquez, madre de
tres menores, de los que la mayor, de diez años le ayuda en su
puesto de venta de frutas.
Los infantes sufren de todo. Los vendedores adultos les quitan los clientes,
son expuestos a malos tratos e incluso abusos. Pero, no hay sistemas institucionales
para evitar que trabajen en esas condiciones.
El administrador del mercado usuluteco, Luis Eduardo López, piensa
que aunque no es recomendable que los pequeños vendan en el sitio,
no hay una base legal para impedir que lo hagan.
 |
| Ayuda. En San Miguel dieron útiles a infantes
necesitados.Fotos EDH / Norfa Márquez |
La delegada de educación Miriam de Larreynaga expresa
que lo idóneo es que los niños vayan a clases en vez
de trabajar. De ello son responsables los padres.
Listos para ayudarles
Proyecto para la erradicación progresiva
del trabajo infantil de niños, niñas y adolescentes en el
sector mercado de Usulután. Ese es el nombre de un programa
que el Instituto Salvadoreño para la Niñez y Adolescencia
(Isna) en oriente, sostiene que impulsa. Ya concluyeron la elaboración
de encuestas y se encuentra en proceso la selección de la entidad
que lo impulsará.
Los fondos son aportados por la Organización Internacional del
Trabajo y suman cerca de 100 mil dólares. Este plan quiere propiciar
el acceso a la educación de los pequeños, coordinar acciones
con la red hospitalaria para que reciban la asistencia en salud necesaria.
Además, quieren desarrollar actividades de sensibilización
dirigidas a padres de familia y comunidad para que comprendan los riesgos
a los que se exponen infantes que laboran.
Es un ambicioso proyecto, pero aún no se define cuándo iniciará
ni quién lo ejecutará.
Las razones
- Muchas madres de familia justifican que sus hijos vendan, bajo el argumento
de que no tienen quién les cuide en sus casas.
- Algunas expresan que es una forma de ganar dinero que cubra parte de los
costos de sostener a los pequeños.
- Hay quienes proponen crear centros en los que puedan pasar tras las clases,
menores hasta los 12 años.

|