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| Educación. La gente aprenderá
a proteger el ecosistema. Foto EDH |
Sandra
Moreno
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
El Estado salvadoreño era consciente de los compromisos adquiridos
en el Plan Trifinio, por tanto había que encontrar los recursos
que permitirían ejecutar las obras y quedar bien con Guatemala
y Honduras, los otros socios.
Cada uno necesita 14 millones de dólares para cumplir con su paquete
respectivo.Una salida la encontró el Gobierno en el Ministerio
de Agricultura y Ganadería, por medio del Programa Ambiental de
El Salvador (PAES), cuyo coordinador general es German Raúl Henríquez
Chacón.
El funcionario y su equipo llegan, además de los 3.1 millones de
dólares de remanente que tenía el PAES, a cumplir con la
parte fundamental del Plan Trifinio: las obras visibles en las diferentes
comunidades en la cuenca alta del Río Lempa.
Ellos arrastran una buena carta de presentación: cinco años
de trabajo y 25 mil productores capacitados, sobre todo en las zonas paracentral
y occidental de El Salvador.
El dinero del PAES es de un préstamo con el Banco Interamericano
de Desarrollo (BID) que el Gobierno consiguió cambiarle el destino.
Con los dólares frescos, el Estado cubre parte de los trabajos
en 2005 y 2006, mientras sigue la búsqueda de los fondos para 2007
y 2008.
Arreglo de calles
La estrategia de financiamiento implica convenios con el sector público,
por ejemplo con el Ministerio de Obras Públicas, el cual se comprometió
a mejorar las calles en la cuenca alta, utilizando su propio presupuesto.
El aterrizaje del dinero en el Programa Trinacional de la Cuenca Alta
del Río Lempa (PTCARL) partirá de la sede en Chalatenango
y en la de Santa Ana, donde se menciona entre los beneficiados a Metapán
y Santa Rosa de Guachipilín.
Las proyecciones hablan de llegar a 5 mil productores, los cuales tendrán
la información y las herramientas físicas para diversificar
sus cultivos, prevenir la erosión y fortalecer su organización
comunitaria, bajo la figura de las Asociaciones de Desarrollo Comunal
(Adescos).
Un eslabón importante a la hora de obtener resultados será
el fortalecimiento de los líderes locales que a su vez serán
reproductores de los conocimientos recibidos a la gente de las diferentes
poblaciones.
Así arranca el corazón del PTCARL, luego de la etapa de
preparación desde 2003.
Un presupuesto para las costosas asesorías
El coordinador general del Programa Ambiental de El Salvador
(PAES), German Raúl Henríquez Chacón, acepta que
únicamente el 40 por ciento de los 3.1 millones de dólares
llegará directamente a los campesinos, beneficiados con el Programa
Trinacional de la Cuenca Alta del Río Lempa (PTCARL).
Este dinero se traducirá en semillas, fertilizantes, material vegetativo,
como cepas de guineo, zacate, que serán usados en los planes de
fincas.
Sin embargo, el 60 por ciento de los fondos cubrirá las consultorías,
es decir los servicios contratados para organizar a la gente, capacitarles
y enseñarles a comercializar los productos.
El PAES aportará nueve técnicos de campo que entrarán
de lleno en el PTCARL. Ellos capacitarán a los líderes,
quienes a su vez transmitirán lo aprendido a diez o 20 productores,
explica Henríquez Chacón.
Por su parte, el Gobierno de El Salvador realiza la coordinación
de toda la estrategia del Plan Trifinio por medio de consultorías.
Así es como previo a 2005 las energías estuvieron concentradas
en hacer estudios, cuyos lineamientos teóricos se unirán
hoy a la experiencia de campo del personal del PAES en la ejecución
de la obras concretas en las comunidades.
Tampoco sería extraño que se den más estudios. En
fin, lo esperado es que todo dé una solución satisfactoria
a los problemas de las poblaciones y al manejo sostenible de los recursos
naturales.
Una cuenca con necesidades
- Para el año 2001, la gente estimada en la cuenca alta y baja del
Lempa fue de 4.7 millones.
- En El Salvador residen 3.9 millones; Guatemala tiene 460 mil y Honduras,
340 mil.
- La población se duplicará en los próximos 25 años.
- El Salvador depende críticamente del Lempa, específicamente
en 10,255 kilómetros cuadrados.
- Abarca la mitad de su territorio e incluye el área metropolitana
de San Salvador y la ciudad de Santa Ana.
- El río es una fuente importante de gua potable: en un 30% del suministro.
- El consumo de agua en San Salvador se incrementará de 174 millones
de m3 a 460 entre 2001 y 2020.
- También el afluente es una fuente generadora de energía
eléctrica, sobre él hay cuatro centrales.

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