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Guillermo Gallegos*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
La reciente prórroga del Estatuto de Protección Temporal
(TPS) para los inmigrantes ilegales salvadoreños en Estados Unidos
proporcionará estabilidad a los compatriotas, quienes con sus remesas
familiares contribuyen al desarrollo de El Salvador.
El gobierno del Presidente Elías Antonio Saca, a través
del Ministerio de Relaciones Exteriores, apoya la reinscripción
en este programa que fue concedido a los salvadoreños que llegaron
a suelo norteamericano el 13 de febrero de 2001, o antes de esa fecha.
Por medio del TPS, nuestros compatriotas reciben un permiso de trabajo
que es otorgado por el Servicio de Inmigración y Naturalización
de Estados Unidos (INS, por sus siglas en inglés) por un período
de 18 meses, el tiempo máximo permitido por la ley. Al finalizar
esta asignación, el Fiscal General de EE.UU. puede revisar las
condiciones en que se encuentra El Salvador y, si persiste el estado que
originó este beneficio, el TPS puede ser ampliado de nuevo.
La prórroga del permiso beneficia a unos 248 mil salvadoreños
inscritos en el programa de alivio migratorio. Dada su importancia para
el país, el propio Presidente Saca viajó a Washington el
pasado 6 de enero para participar en el proceso de reinscripción.
Los once consulados de nuestro país están involucrados activamente
en ayudar a nuestros compatriotas a llenar los formularios y brindarles
asesoría legal.
Para la administración Saca, los hermanos cercanos
son de vital importancia. Prueba de ello fue la creación de un
Viceministerio de Relaciones Exteriores para la Atención de Salvadoreños
en el Exterior, así como la apertura de nuevos consulados para
mantener un contacto más directo con los salvadoreños.
En la actualidad se impulsan programas para incentivar a nuestros hermanos
a que también inviertan en microempresas, ya que de esta manera
sus aportes a la economía serán más productivos.
El país registró en el año 2004 un récord
histórico en el ingreso por remesas familiares, al totalizar 2,547.6
millones de dólares, según la Gerencia de Estudios y Estadísticas
Económicas del Banco Central de Reserva de El Salvador. Las remesas
crecieron 21 por ciento con respecto al ingreso por este concepto del
año anterior.
A raíz de un artículo titulado: Reconocimiento a hermanos
cercanos, que este servidor escribió en este Diario en diciembre
pasado, he recibido múltiples correos electrónicos de compatriotas
residentes en Los Ángeles, Washington, Nueva York y Houston, en
los que me exponen diversas inquietudes, así como sus muestras
de agradecimiento por el respaldo que el Presidente Saca da al TPS.
Una de las preguntas más frecuentes es si en el futuro habrá
algún programa de residencia permanente. Ante este punto, es bueno
mencionar que el TPS le permite a las personas elegibles residir y trabajar
legalmente en EE.UU. por un período determinado (18 meses en este
caso), y que cuando finaliza, el beneficiario regresa al mismo estatus
que tuvo antes de registrarse.
Sin embargo, en vista de que en un futuro podría haber un programa
de residencia permanente, importante es que los salvadoreños cumplan
a cabalidad las leyes estadounidenses, ya que una violación a éstas
les impediría de forma automática optar a un beneficio de
este tipo.
Entre las violaciones a las leyes más frecuentes que se observan,
y que se deben evitar, está el manejar en estado de ebriedad, sin
licencia de conducir o sin documento del automóvil; portar amas
de fuego o armas blancas (cuchillos, etc.), maltratar a su cónyuge
e hijos (violencia doméstica), declararse ciudadano sin serlo,
mentir o dar falso testimonio a un oficial de migración.
Formulo un llamamiento a todos nuestros hermanos cercanos
para que se presenten a los consulados y se inscriban en el TPS, sin ningún
temor a ser deportados, debido a que así tendrán más
tiempo para residir y trabajar legalmente, mientras se buscan otras opciones
para su estatus migratorio.
*Diputado de ARENA.

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